viernes, 2 de octubre de 2015

20


[Ella]

Una mano apoyada en mi pera, como sosteniendo que mi cabeza no choque con el pupitre. Muerdo mi labio inferior y saco mi celular para ver la hora: 11.20 hs y suspiro, veo que tengo el iconito de whatsapp avisándome de que tengo mensajes y cuando bajo la barra de herramientas me encuentro con su nombre.
Sonrío chiquito y lo abro, toda la mañana estuvimos hablando, él contándome lo afiladísimo que había ido mi viejo a dar clases, que los tenía re cortitos a todos, y que suplicaba porque no le pregunte nada, no había leído nada de nada como para defenderse.

“Me tiene de punta. ‘¿Qué es lo que estás haciendo con el celular en vez de a prestar atención?’ Casi me muero, Paula”
Rio chiquito y es Agos quien me levanta una ceja, para que yo termine negando y mostrándole el mensaje de Pedro, y que también ría.
“Ah, esta con todo hoy. Yo casi que ya salgo.”

Miércoles de la cuarta y última semana de septiembre y con éste miles de cosas vividas tantas buenas como malas. Recuerdo que el primer sábado de este mes yo festeje mis tan queridos veintiún años, con un gran almuerzo con mi familia, tarde de tortas, mates y saludos con amigos y algún que otro primo y a la noche también, una gran cena, pero esta vez con ellos: mis amigos. Días después, me veía a mí y a mis amigas llegar con una gran preocupación a la clínica donde se encontraban nuestros amigos, no como todos los viernes en donde disfrutábamos todos de disfrazarnos de payasos y sacarle sonrisas y risas a los más pequeños, esta vez fueron ellos, en especial Tomas quien tuvo que luchar por su vida, y se la banco tan bien.
También este mes lo conocí a él: a Pedro (o Peter, o Pepe), su alegría cuando le fue tan bien en su antepenúltima práctica. En cómo nos ayudó a Agos y a mí a llegar aquel día que los chicos tuvieron el accidente, porque tranquilamente, podría hacer como si nada y seguir en la fiesta de su mejor amiga… Pero por lo contrario, y apenas conociéndonos, se ofreció a llevarnos. Y creo que desde ahí las cosas empezaron a cambiar, él se mostró tan agradable, tan buena persona, de esas que no les importa si te conoce o no, solo quiere ayudar. Su humor tan lindo y sano que hace reír hasta el ser más amargado, sus ojitos tan lindos… Y esa forma de ser conmigo que hace que sonría, y me sienta totalmente una tarada.
Un mes con miles de sensaciones encontradas, pero que valieron la pena vivirlas, para saber a quién tengo a mi lado, para darme cuenta la importancia de algunas personas en mi vida, y para permitirme conocer a nuevas, que con apenas días, no quiero que se alejen de mí.
“Ya salí, llego y me acuesto un ratito. Te espero eh”
Leo aquel mensaje cuando ya estoy esperando a que llegue el bondi que me iba a dejar a unas pocas cuadras de casa. Sonrío, al recordar a como se enojó el lunes, después de aquel abrazo eterno y llenos de sonrisas, porque le dije que no podía juntarme al otro día con él cuando me pidió acompañarlo a la clínica, entonces, más o menos me obligo a que al otro día (¡hoy!) vaya yo a su casa para pasar la tarde juntos.
“Obvio, yo espero que no me abras la puerta con cara de dormido.”
Me despido con un beso en la mejilla con Agos que demostró una gran felicidad cuando vio el auto de su hermana. Claro, a ella la buscan, yo me tengo que fumar quince minutos en el bondi para que, encima, después tenga que caminar otras cinco cuadras más para llegar a casa.
Pero por favor. Es más, te voy a esperar con el equipo de mate”
Y pobre de mí, que ilusa fui al imaginarme ya el equipo de mate en la mesa del comedor, tal vez, con algunas galletitas dulces y él ya totalmente despierto, dispuesto a charlar…
Pero no.
Elevo una ceja y sonrío totalmente divertida. Esta apoyado a la puerta, mirándome con sus ojos semi abiertos y una sonrisa adormilada que me puede, muchísimo.
Un jogging gris y una musculosa blanca que deja ver por completo sus brazos.
Te voy a esperar con el equipo de mate, te voy a esperar con el equipo de mate – digo, con una voz burlona que lo hace sonreír a él y yo muerdo mi labio inferior- ¡Mentiroso! –sueno divertida y él, sin decir nada, se acerca para envolver sus brazos en mi cintura y abrazarme.
— Soñé tan lindo que  ni me acorde de apagar la alarma –su voz en ronca y yo rió chiquito, para también abrazarlo un poquito.
— ¡Diez minutos tocando la puerta, loco! –me quejo y él ríe, para separarse y dirigirme una mirada, morder su labio inferior.
 No puede más.
¡Paula resistí!
— ¡Perdón! – y yo río chiquito.
— ¿Me puedo hacer la rogada? –pregunto, con una sonrisa chiquita. Toma una de mis manos para que entre.
— Suficiente con que el lunes me esquivaste como una campeona y ayer me dijiste que no podías.
— ¿¡Cuando te esquive!? – hacerse la boluda es la mejor opción. – Ayer estuve todo el día haciendo un trabajo de mierda, posta que no podía. – miro a mi alrededor, y elevo una ceja. Demasiado ordenado para ser un departamento de un flaco que vive solo. Y que su prioridad es obviamente estudiar para poder recibirse.
— Anduvo Lulu por acá, esa es la respuesta –y como si hubiera leído mi mente, me responde. Y yo sonrío. Mimado de su hermana.– y para hacerte recordar, cuando vos te estabas por ir, me corriste la cara.
— Te di un beso en el cachete, ¿Qué esperabas? ¿Qué te chape zarpadamente? – él solo eleva una ceja y se le escapa una sonrisa. - ¡No! Tengo un toque de orgullo aunque no lo demuestre.
— Es que sos tan linda –planta un beso en mi mejilla y yo sonrío – ahora que me doy cuenta, tenes que tener cuidado, ¿mira si otro, posta tiene intenciones de estar con vos solamente porque sos linda e hija del médico más conocido de Buenos Aires? – Suena divertido y yo muerdo mi labio inferior.
— Odio que mi viejo sea reconocido. Me ha pasado, posta… que viejas en la calle me saludan y más o menos se les caen la baba por mi viejo ¡O sea, soy su hija, loco! –Lo escucho reír – ni que fuera una estrella de Hollywood.
— Debe ser horrible –asiento.

Camino hasta donde se encuentra él, después de haberle pedido permiso para pasar al baño, me siento en el mismo sillón que esta él y enseguida me pasa otro mate.
Ya vamos una pava. ¡Como  para que no tenga ganas de ir al baño!
— ¿Por qué… tu hermano te odia tanto? –pregunto así de la nada, veo como le sorprende y yo muerdo mi labio inferior. No se medir mi nivel de curiosidad-  Ay, si no queres contarme, no importa –apoyo una de mis manos en su rodilla. Me dirige una mirada profunda y lo veo asentir.
— No… no sé si me odia. O sea, fue todo muy raro, muy confuso –asiento, dándole a entender que siga – Fines del año pasado yo empecé a salir con Vanesa, una de las chicas de un grupo de amigos que también estaba Francisco –asiento- no soy muy noviero, pero cuando me doy cuenta de que en verdad me gusta esa persona doy todo de mí para que la otra persona sienta lo mismo –sonrío chiquito- estaba estúpido, demasiado. Me tenía re enamorado
— Jodeme que te dejo por tu hermano. –asiente lentamente y mis ojos se vuelven más grande.
— Un día llego a casa de ella y me los encuentro juntos, charlando, obvio –un alivio se presentó en mi cuerpo – no me pareció raro porque tipo, éramos todos amigos –asiento – si sentí un clima bastante tenso… Que cuando él se fue, Vanesa me aclaro que había pasado. Y me contó, que empezó a sentir algo por Francisco, que sabía que él sentía lo mismo que ella… Termine hecho mierda, porque posta que la quería, estaba bastante enamorado.
— No entiendo porque tu hermano te hace sentir mal cuando vos tendrías que… no sé, odiarlo.
— Se justificó con que yo sabía que a él le pasaban cosas con esta chica mucho antes de que yo empiece a salir y de que me chupo todo un huevo –elevo una ceja - ¡nunca me había dicho nada! Y tampoco me di cuenta, no sé –muerdo mi labio inferior.
— ¡Que quilombo, boludo! –Lo veo asentir - ¿nunca pudieron aclarar las cosas?
— Intente ochenta mil veces hablar. Pero siempre es lo mismo… la mina ahora me chupa un huevo, obviamente que le tengo cariño, pero… Francisco es mi hermano, y es una mierda estar así.
— Me imagino –muerdo mi labio inferior.
— Y mi viejo me rechaza un poco… lo defiende a muerte, aunque me haya visto mal por unos casi dos meses.
— ¿Y tu mamá?
— Mamá… odia pelear, entonces no se mete. Quiere que todos estemos bien, y sé que estas boludeces que hace Francisco la hacen mierda. Por eso no reacciono como me gustaría, porque siempre que pasa algo es cuando esta ella.
— Seguro lo hace apropósito.
— La verdad que no me sorprendería –me sonríe - ¿vos? ¿No te peleaste con tu hermana por algún loquito? –sonrío, divertida y niego.
— No, loquito. Tampoco me gusto pelear… me tomo todo con mucha tranquilidad, veras –le sonrío y él asiente – es que no… no me sale.
— Vos discutís con altura. Se re nota que no te gusta.
— Es que te juro que me pongo horrible
— ¡Ahí esta! Otra vez con el tema “horrible” –hace con sus dedos las comillas, sonrío divertida - ¿no paras nunca vos? Estoy sospechando a que lo haces apropósito para que te diga lo linda que sos –río divertida.
— ¡Me has atrapado! –Grito con entusiasmo y él larga una carcajada para que me contagie un poquito y acorte la distancia, para volvernos a abrazar.
Sonrío, al sentir esa sensación tan linda cuando nos abrazamos, cuando acaricia mi espalda seguidas veces y yo largo un suspiro. Me separo un poquito para mirarlo, morder mi labio inferior y hacer que nuestras narices se choquen, cerrar los ojos y sentir otra vez como nuestros labios se rozan, para que se toquen por completo y sea él quien comience un beso delicado, robándome un suspiro.
Sube sus manos a mis mejillas acariciando mis pómulos, me separa por un instante y vuelve a unir nuestros labios, esta vez haciendo que sea más profundo, que nuestras lenguas vagueen por la boca del otro, recorriéndola por completo, enredándose la una con la otra, mientras que sus manos bajaban hasta mi espalda recorriéndola por completa hasta subir a mi cabeza y enredar sus manos en mi cabello, volviéndome un poquito más loca de lo que me tenía, queriendo que este beso dure casi como una eternidad. Esos labios tan dulces que me besaban con tanta pasión y desesperación, a tal punto de que vuelva a bajar sus brazos a mi cintura para atraerme un poco más a su cuerpo, y yo, todavía abrazándolo por su cuello. Es cuando escucho otro suspiro escaparse por parte de él que retomo conciencia, y voy haciendo este beso un poco más pausado, dulce y tierno, tal como había empezado antes de formarse en uno con desesperación y ganas de seguir.
Pero la falta de aire y el tema “conciencia” se presentan, haciendo que nos separemos lentamente, con pequeños besos.
— Quiero vivir en tus besos –murmura con su voz ronca, robándome una sonrisa, y otro pequeño beso. Muerdo mi labio inferior y me alejo lo suficiente como para seguir con las frentes juntas y poder ver todo su hermoso rostro.
— Basta –le reprocho su ternura tan linda.
— En serio te digo –sonrío - ¡Ay, sos hermosa flaca! –y le agarra un ataque de locura, por eso me toma de mis mejillas y me planta otro beso lleno de risas por mi parte.
— Loco de mierda –le robo yo un beso – vos sos lindo. Demasiado –me sonríe – pero no te la creas.
— Ya estar chapando con vos hace que me crea mil, no sé –largo una carcajada y le pego una suave cachetada en su mejilla que lo hace reír.
Y a mí plantar un beso en su mejilla.


•••
¡Quiero sus comentarios!

12 comentarios:

  1. Que lindo capitulo!!!!! me encanto! me gusta esa relación divertida que tienen, me gusto mucho el final jajajaj quiero otro!!! :D

    ResponderEliminar
  2. Ay mori de amor! Me mato con su "Quiero vivir en tus besos"!!!
    Te juro que me enamore de esta novela! Tienen un amor tan sincero!
    Que intenso que fue Septiembre! Y cuantas cosas pasaron! Quiero mas momentos de ellos dos juntos así de "alegres", me pueden! ;)
    Adoro leerte! :)

    ResponderEliminar
  3. Me encanto! @paucypeterafc

    ResponderEliminar
  4. Me encanto el capitulo! Súper tierno! Me encanta la relación que tienen...

    ResponderEliminar
  5. ayyy ame el capitulo, sos tan genia!! Jajaj amo la novela @caropauliter

    ResponderEliminar
  6. Son muy lindos juntos ❤

    ResponderEliminar
  7. Subi el siguiente @togetherthepair

    ResponderEliminar
  8. Ame el capitulo, quiero leer otro ya! tus novelas son atrapantes!

    ResponderEliminar