domingo, 25 de octubre de 2015

22

[Ella]

— Treinta y veinte… cincuenta. Muchas gracias señorita – El hombre canoso y con unas ojeras grandes quiosquero que está detrás del pequeño mostrador de su quiosco me da el vuelto y me agradece por pasar por su trabajo y llevarme el agua saborizada sabor pomelo que ya tengo en mano.
— A vos, hasta luego –le regalo una sonrisa y giro para seguir camino.
Tres y media de la tarde marca mi celular y sonrío chiquito al haber llegado puntual, al cruzar la calle esta la plaza en donde me junto con Flor y su pequeña hija a pasar este sábado soleado.
Tomo tres traguitos seguidos de mi agua y las busco con la mirada, hasta que puedo escuchar a Uschi decir mi nombre y giro, para encontrármela corriendo hacía mí con Pedro.
¿Pedro? ¿Qué hace acá?
Le sonrío chiquito, como él lo está haciendo conmigo. Desde este miércoles que no nos veíamos, ambos tuvimos una semana bastante cargada, él con sus estudios finales para poder rendir su ultimo y definitorio parcial, yo, con miles de trabajos por entregar y la función de todos los viernes que toma su tiempo organizarla, la de ayer no estuvo tan linda como la anterior… fue linda sí, pero no la disfrute tanto como cuando la compartí con Pedro o como las anteriores cuando Tomi estaba de nuestro lado no como ahora, del lado del público. A pesar nuestro y también de Peter tuvimos que hacerla nosotros cinco, Tomi todavía no se recuperaba del todo y él estuvo todo el día de ayer en su departamento estudiando a full, afilando algunos temas.
—  ¡Hola hermosa! –fue Uschi quien corrió hasta mí y yo la alce para girar y hacerla reír.
— Hola tía Pochi –ella deja un beso súper tierno en mi mejilla – vino el tío Pepe y Gas –dijo feliz y yo sonreí al susodicho que llegaba a nosotras.
— Buenas – dijo todo fachero: sus anteojos de sol, remera celeste y una bermuda de jean con unas convers y una sonrisa pintada que me hizo sonreír.
— ¿Todo bien? – chocamos nuestras mejillas como saludo con la atenta mirada de Uschi que cuando nos ve saludarnos me pide bajarse de mi cuerpo.
— Vamos tía, hay torta de chocolate que hizo mami –sonrío.
— ¡Uy que rico! Vamos dale.
Y ella sale corriendo, nosotros reímos y la seguimos pero con un paso mucho más lento que el de ella.
— No sabía que venias también –le sonrío chiquito.
— ¿Sino te ponías más linda? –pregunta divertido y yo muerdo mi labio inferior para golpearle su hombro y lo escuche reír.
— ¡Tarado! –le sonrío.
— Posta que yo tampoco sabía que iba a venir. Salimos de entrenar con Gas y le mandamos un mensaje a Flor que íbamos a pasar por su casa, y bueno, nos dijo que viniéramos para acá –asiento y sonrío.  - ¿Te molesta?
— Pff. No sabes cuánto –Digo con ironía y él me sonríe ampliamente y me choca de costado peleándome.
— No sabes las ganas de chaparte que tengo – me murmura y yo largo una carcajada divertida, lo miro, muerdo mi labio inferior y niego seguidas veces.
— Córtala –le digo y vuelvo a reír.
Estamos a pocos metros y puedo escuchar a Flor gritándome divertida, una vez ahí, me acerco a saludar al rubio de ojos verdes para después me acerque a mi amiga que, aprovechando que no tenía mucha estabilidad me tiro al pasto para después abrazarme y que riamos las dos. Uschi fue quien se puso encima de su cuerpo.
— Bueno, ya que estamos –amago Pedro a tirarse y todas gritamos un “no” audible para que riamos todos juntos.
— Uff bueno –dice Flor una vez que estamos todos sentamos como coligue en el pasto. Uschi ya se encuentra en uno de los toboganes charlando con otra nenita - ¿Cómo estas loqui?
— Bien –le sonrío ampliamente – por fin llego el fin de semana, boludo.
— ¿Todos tuvieron una semana larga? –pregunta Gas.
— ¡Eterna! –Digo a unísono como si nos hubiéramos puesto de acuerdo con Peter y nos sonreímos chiquito – a vos ya te queda poco che –le digo y él muerde su labio inferior.
— Pero no sé si es mejor o peor boluda. Encima esta semana que viene voy a estar igual, recién el jueves rindo.
— Ya te sabes todo, cállate infumable –le dice Flor y reímos - ¿Cómo les fue ayer? –me pregunta refiriéndose a la función de los paya.
— Ah bien, re lindo. – ella frunce su ceño no creyéndome mucho y yo rio un poquito- no posta, fue re lindo… Lo único que no lo disfrute tanto. Lo veía a Tomas ahí del otro lado y –suspiro y me encojo de hombros - ¡También faltaba el paya Pepin! –le sonrío chiquito y él también sonríe.
— Una bronca boluda –dice y muerde su labio inferior- estaba ahí encerrado en el departamento y pensaba en que podía estar ahí con ustedes – le sonrío chiquito.
— Pero vale la pena que le pongas el último esfuerzo, después te liberas completamente –le dice Gas y todos asentimos de acuerdo.
— Después como festejo una función con Tomi también – le sonrío ampliamente y él ríe chiquito.
— Trato –sonrío.
— Che, ¿Y Lali? –pregunta Flor a sus amigos.
— Debe estar por llegar – Dice Gas.
— Dijo que después de lo de su hermana venia – completa Peter mientras se encarga de arrancar pasto con sus dedos y yo lo miro tomando sorbitos del mate que me paso Gastón.
— Se re colaron boluda –me dice a mí y yo sonrío – igual que te va a molestar a vos si…
— Obvio que no me molesta –la interrumpo antes de que me mande al frente y ella me sonríe divertida –si son re copados.
— Y están re fuertes ¿no? –besa la mejilla de Gastón y yo muerdo mi labio inferior, dirigiéndole una mirada a Pedro que me mira divertido.
A los pocos minutos la vimos llegar a Lali con su sonrisa amplia y la buena onda que llevaba en todo su cuerpo, tanta que en cuestión de segundos de su llegada ya estábamos carcajeando como locos. Sonrío y muerdo mi labio inferior, al ver como se cargan entre ellos, sin excluirme en ningún momento, se nota a millas lo bien que se llevan, y de que en verdad se habían extrañado esos años en los que no habían estados todos juntos, varias veces Flor me conto de sus amigos que fueron a buscar una vida exitosa fuera del país, y de que a pesar de que amaba de que les esté yendo muy bien los extrañaba horrores.
Y acá están, todos juntos, y me doy cuenta de lo mucho que anhelaron estar así.
Fijo la hora en el celular e instintivamente elevo una de mis cejas. ¡Seis y media de la tarde! ¿Cómo se había pasado tan rápido la tarde?
— Bueno, me tomo el palo –digo divertida.
¡Y ahora tomate el palo! ¡Y ahora tomatelooooo! – me cantan los cuatro para que largue una carcajada e improvise un bailecito y ellos terminen riendo conmigo.
— Ah, están con todo eh –digo divertida – bueno, un placer que me hayan visto –me agrando un poquito y son Lali y Flor quienes me abuchean.
Pero tomateloooo – Canta Lali y me hace reír.
Dejo un beso en cada una de sus mejillas evitando el detalle del que el que le deje a Peter fue un poquito más sentido que el que le deje a Flor. Abrazo un poquito a mi amiga, y después me despido de su hijita que me hace prometerle que la próxima llevo a Pili conmigo para que puedan jugar juntas, y tomo camino para casa que está a más o menos unas cinco cuadras.
Antes de cruzar la calle, pongo mis auriculares en mis oídos y me sumerjo a la música que me hace bailar un poquito y disfrutar de la vuelta a casa.
Pero este disfrute dura solo una canción cuando me entra una llamada y sin ni siquiera sacar el teléfono del bolsillo atiendo por el botoncito que ¡gracias a dios! Pusieron en los auriculares para estas situaciones.
— ¿Hola?
— Me tenes que enseñar ese pasito por favor –la voz burlona de Pedro se hace presencia en mis oídos. Frunzo el ceño y giro, si, era obvio.
Me saluda desde su auto a unos pasos atrás de donde estoy yo y muerdo mi labio inferior.
— Forro – le hago fuck you e inevitablemente se me escapa una sonrisa.
— No das más de linda vos – pero esta vez me grita por la ventanilla, y yo a mi pesar término sacándome los auriculares, para acercarme a él.
Termina de bajar el vidrio de su ventanilla y yo me apoyo en ésta, agachándome un poquito para estar a la misma altura, con una escasa distancia que el aprovecha a cortar para dejar un beso dulce en mis labios que hace que sonría y, apoyando una de mis manos en su mejilla vuelva a unir nuestros labios por unos pocos segundos.
— ¿Qué estabas bailando? –me pregunta susurrando y yo sonrío, para morder mi labio inferior y marcar un poco más la distancia.
— Depende de si viste mucho o poco – él ríe chiquito y acaricia una de mis mejillas.
— Bailas muy bien igual eh.
— Mucho mejor que vos – lo peleo y él eleva una de sus cejas - ¿Me vas a decir que no? ¡Caradura! –termina riendo ante mi exageración y yo contagiándome ante su risa tan linda.
— Te llevo – me dice y no es una pregunta, pero niego - ¡Dale! –dice con una sonrisa.
— Quiero seguir bailandoooo –larga una carcajada.
— Podes bailar acá conmigo.
— Vos te reis.
— ¡Vos te reis de mí! –Rio chiquito – dale –me murmura con un tono que… ¿Cómo decirlo? Puede convencer a cualquiera.  Le sonrío, muerdo mi labio inferior, me acerco a robarle un beso, y dar la vuelta para sentarme al lado de él.
Nos miramos por un instante y él comienza a manejar hasta mi departamento que está a solo cuatro cuadras, por eso es que llegamos a los pocos minutos.
— ¿Queres subir? – lo invito. Me mira por un momento y me sonríe, para después asentir.
— Dale –le sonrío chiquito y bajamos los dos del auto.
Ya en el ascensor lo veo como su cara se transformó y yo rio chiquito, él me mira desentendido y ahora largo una carcajada.
— ¿Estás loca vos?
— Tu cara boludo, ¿Qué paso?
— Ah, es que no soy muy amigo de los ascensores –me dice divertido – más cuando se siente muchísimo cuando toma el impulso para subir o cuando para, que se te mueve todo
— ¿Le tenes miedo? –oculto una sonrisa.
— ¿Vas a seguir riéndote de mí? ¡Basura! –Largo una carcajada y me acerco para abrazarlo del cuello, lo veo sonreírme y poner sus manos en la parte baja de mi cintura – forrita.
Sonrío y rozo nuestros labios suavemente para que después se forme un beso delicado y profundo que me hacen temblar al sentir esta sensación rara pero linda que ya se me está haciendo costumbre sentir cada vez que nos unimos en un beso, no puedo evitar morder su labio carnoso que me vuelve loca y él aprovecha para llevar sus manos a la parte trasera de mi cabeza, hundiendo sus manos en mi pelo para hacer aún más exigente el beso sintiendo como su lengua vagaba en mi boca, o la mía en la suya. Siento como un suspiro se escapa y caigo en la realidad, en el mismo momento el ascensor frena y ahora siento como se queja.
Sonrío entre el beso que se volvió mucho más tranquilo y suspiro, para terminar plantando un beso profundo y separarnos suavemente.
Las puertas se abren y nos separamos para salir del ascensor, caminamos hasta el cuarto be, giro dos veces la llave y entro, él detrás mío.
— Ponete cómodo, si podes – digo mientras camino hasta la heladera en busca de algo para tomar.
Cuando vuelvo, está sentado en una de las butacas altas sobre la barra que uso para desayunar, le dejo su latita de Dr. Lemon que él a los segundos se encarga de abrir.
— ¿Qué es eso? –pregunta señalando aquel cuadro que está en una de las paredes del living.
— Yo digo que es un elefante sentado tomando una birra –digo mientras observo el cuadro, y lo escucho reír divertido – mi hermana que fue la que me lo regalo dice que es un cuadro abstracto por lo tanto no hay figuras –rodeo mis ojos – y para Agos es una ballena chapándose a un pez – y volvemos a reír, esta vez juntos.
— Interesante –dice y yo sonrío – como ustedes estudian arte me quedo con el elefante borracho y la ballena chapando –rio divertida.
— Fue la única vez que Delfi me regalo algo abstracto, todos la vuelven loca con su cuadro –ríe.
— Pobre, encima que te regala algo relacionado con lo que a vos te gusta le hacen bullying.
— Es que, encima vino re entusiasmada con su cuadrito y lo primero que le digo “¿Qué es? ¿Un elefante tomando una birra?” Casi me mata – reímos los dos.
— No es para menos boluda –muerdo mi labio inferior.
— Igual, me encanta. Es una genia –lo veo sonreír.
— Se nota que te llevas re bien con tus hermanos – asiento lentamente con una pequeña sonrisa.
— Somos muy unidos –murmuro y él asiente con una sonrisa melancólica – vos te llevas re bien con Lucia también  ¿no?
— Demasiado –sonríe chiquito – pero que se yo… no todo es lo mismo.
— No, ni hablar… Son cosas que lamentablemente, aunque uno no quiera afectan a toda la familia.
—Si –murmura  y muerde su labio inferior.
— Hey –le sonrío – estas a tiempo, nunca es tarde.
— Las cosas están muy complicadas Pau –niega con su cabeza – ojala todo fuera tan fácil.
— Pero si vas a estar todo el tiempo sin hacer nada, nunca se van a solucionar Peter. No digo que tenes que hacer todo vos, porque llega un punto en que es hasta hartante remarla, remarla y no recibir nada o si, pero todo lo contrario –asiente – pero… al menos demostrale que vos si podes y queres hablar.
— Fuera de joda, intente hacerlo mínimo unas cinco veces y… ya está, o sea, si él no se calienta un poco por todo esto, yo no puedo hacer mucho más –asiento.
— Esta bien –le sonrío – ahora es tiempo en que te puedas enfocar completamente en tu final, te saque este tema porque por ahí no se… re metida, pero por ahí te hacia bien.
— No sos metida –acaricia una de mis mejillas – sos hermosa –le sonrío chiquito- y me encanta que te preocupes por mí.
— Me sale la rompe bolas de adentro, perdón –sonrío y él también lo hace.
Agarra mi butaca y la acerca más a donde esta él, para quedar más cerca, nuestras piernas encajen para que no se choquen y que acaricie mis mejillas suavemente.
— Me encantas así de rompe bola y loca –murmura y no puedo evitar sonreír, morder mi labio inferior y unir mis labios con los de él que al instante se suman al beso para hacerlo un poco más profundo, abrazarlo por su cuello y él por mi cintura para quedar casi pegados y limitarnos a disfrutarnos.
A sentir esa sensación tan linda que es perderse en el otro con simplemente un beso que te mueve todo el mundo.


•••
¡Holaaaaaaaaaaaaa!
Me tome cuatro días para caer en la realidad de que ya había vuelto a casa y y y 
ay, que manera de sufrir. Bue.
Estos dos volvieron con todo, espero que ustedes me reciban con todo también (guiño)
Subo uno nuevo después de los diez o más comenterios.

12 comentarios:

  1. Ay me encanta mucho esta novela! Extrañaba leerla!
    Están hasta las manos mal eh!! Los amigos intuyen pero nadie sabe nada de lo que pasa entre ellos dos no?
    Siempre me quedo con ganas de seguir leyendo... ;)

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  2. Por fin volviste! se te extraño y se extraño la novela!!! me encanto el capitulo!!! Pepe y Pau son lo mas!!! volvieron con todo y ojala alla mas ajajjja quiero otro!!!!

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  3. Aay que lindos que son �� @paucypeterafc

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Avisame que ya te comente!!!! se que leí tu novela tarde tarde jajajjajajaa me olvido y te comento de nuevo!!!!

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  5. Me encanto @togetherthepair

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  6. Quiero leer el que sigue!!

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  7. Que lindo que volviste a subir

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  8. Muy lindo cap, se extrañaba. Valen

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