domingo, 17 de septiembre de 2017

46

[Ella]

El olorcito a panadería llego a mis fosas nasales y ya no hubo vuelta atrás, ya aunque quisiera no podía volver a dormir.

Admiraba el sueño que tenían mis amigas y compañeras de cuarto: Agos y Lali. Seguramente Anita y Flor ya estaban levantadas.

Calzo mis ojotas y salgo en reencuentro de aquellas facturas... no mentira, de mis amigos.

― ¡Buen día!

Una sonrisa amplía para que este día sea bueno.

En aquella mesa se encuentra Flor, Anita y Gas que también me saludan con una gran sonrisa.

― ¡Buen día Pauli! –dice Gas con aquella sonrisa linda y me acerco un poco para plantar un beso en su mejilla y después en el de las chicas.

Me siento al lado de Anita que me abraza un poquito y yo sonrío, feliz... hay medialunas y mate.

― Les juro que me despertó el olorcito – mis amigos largan una pequeña carcajada y es Flor quien me pasa un mate.

― Gas se portó y fue a comprar –dice la cebadora y yo le sonrío al muchacho haciendo con mi dedo pulgar que estaban buenísimas, mientras masticaba una de las facturas.

― ¿Cuándo llega Us? – pregunto, mientras le devuelvo el mate a la madre de la susodicha.

― Seguro está por llegar –dice, relojeando la hora en su celular y sonríe, seguramente ansiosa de reencontrarse con su pequeña.

La charla sigue, y los chicos se van sumando a esta y a los mates.

El día está bastante feo, por eso decidimos hoy quedarnos acá, es Tomi quien propone un partidito de truco, yo prefiero ir a esperar a Uschi con su mamá afuera.

― Perdón por lo de ayer –me dice de la nada Flor y yo elevo una ceja, sin entender muy bien – Que te trata mal, seguro ya te habrás enterado que tuvimos un cruce con Lali y bue...

― No pasa nada Flor –le sonrío – además, también estabas mal por el vuelo de Us... Te entiendo –me sonríe chiquito.

― Si, pero vos y Pedro...- suspiro.

― Flor... en serio, todo bien. Igual, ¿te puedo decir algo? -ella asiente – El que se sintió un poco mal fue Tomi –ella muerde su labio inferior y vuelve asentir, un poco arrepentida.

― Si, ya se –murmura – después caí en que no me porte del todo bien con él. Es un amor conmigo el flaco, y yo no sé... no puedo valorarlo del todo –sonrío pequeño.

― Lo mejor es que hables con Tomi, Flor –ella asiente – es una persona increíble y de verdad te quiere, te quiere muchísimo –sonreímos.

― ¿Vos con Pepe? –suspiro y muerdo mi labio inferior ocultando una sonrisa.

― Pedro me vuela la cabeza – ella sonríe ampliamente dejando ver su emoción – la pasamos muy bien juntos... Por eso es que ayer me comporte como una idiota, porque últimamente estos días en los que estamos todos juntos no sé, nos buscamos constantemente, aunque compartimos y nos divertimos con ustedes... no sé si me entendes.

― Si obvio –sonríe – me encanta verlos tan bien.

― Vamos de a poco, que se yo –me encojo mis hombros y sonreímos a la misma vez.

En eso llega un auto bordo, que Florencia lo reconoce enseguida y sonríe inmediatamente, yo, al ver que se trataba de Úrsula también sonreí, y fue su mamá quien al verla fuera del auto se acercó casi que corriendo hacia su reencuentro: un abrazo eterno.

Despues de aquel abrazo Uschi me abrazo con alegría y yo deje varios besos en su mejilla.

― ¿Cómo estas hermosa? – también era hermoso tenerla acá.

― ¡Muy bien! – dice divertida y yo rio - ¿Y los tíos Gas y Pepe?

― Adentro, ¿queres que vamos? – ella asiente mientra da saltitos. La felicidad que maneja es incontrolable.

Una vez que ella se despidió de su papá, junto a Flor entramos a la casa, en donde nos encargamos de presentarla bastante fuerte para que todos noten la llegada de la más pequeña.

Ahora el ambiente es más ruidoso, pero también más alegre. Uschi se encarga de sacarnos carcajadas a todos, y eso se siente tan lindo.

Para la hora de la merienda, junto a Agos preparamos una torta para merendar todos juntos en el corredor.

― Uh, que rico –dice Tomi divertido detrás de mí tratando de meter su dedo en todo el chocolate cobertura de la torta.

― ¡Soy capaz de cortarte ese dedo! – Le digo en uno amenazante que termina siendo divertido para que más de uno riamos.

― A la mierda –dice Gas entre risas, esas que contagian.

Dejo la torta y voy por servilletas, antes de sentarme y disfrutar de esta tarde que amerita estar todos reunidos a punto de tomar unos ricos mates con torta, festejando un poco también la llegada de Uschi para disfrutar con ella estos poquitos días que quedaban acá.

― Hey, ¿Qué te olvidaste? – Pedro sale con un termo de agua en sus manos y una sonrisa chiquita.

― Servilletas.

― Te ayudo – dice, con esa sonrisa dulce que ¡AGGGH!

― Esta bien Peter, no hace falta.

― No ya sé, pero al menos puedo estar aunque cinco segundos con vos. Si es que no me seguís ignorando como venís haciendo desde hoy temprano.

― ¿Yo? – Asiente y rio chiquito – No te estoy ignorando Peter.

― ¿Ah no? ¿Entonces qué onda? Porque no dejaste que me acerque para nada hoy.

― No sé qué decís –doblar las servilletas para no mirarlo es una buenísima opción.

― Cada vez que quería acercarme estabas con alguno de los chicos –murmura y levanto mi mirada hacia la suya – no entiendo que paso. –suspiro.

― Nada –murmuro – perdón –muerdo mi labio inferior – soy una idiota. – Eleva una de sus cejas y se acerca para apoyar una de sus manos en mi espalda, yo bajo mi mirada nuevamente.

― ¿Por qué Pau?

― No sé porque mierda reaccione anoche así Pedro – escupo lo dicho, porque la bronca de haberme comportado así me invade – me dio muchos celos que te quedes con Flor a pesar de que habíamos quedado –murmuro, esta vez con una pizca de vergüenza – y te juro que yo no soy así Peter... Despues me puse a pensar y ¡Es lo más lógico que te quedes con Flor! Es tu amiga, es nuestra amiga y la estaba pasando mal. –Él me sonríe chiquito.

― ¿Y hoy? – Me encojo de hombros.

― Pensé que estabas enojado –vuelvo a murmurar – Nunca me di cuenta de que querías hablar conmigo, perdón – me vuelve a sonreír y deja un suave beso en mi mejilla.

― Me encanta pasar tiempo con vos – dice, encontrando su mirada con la mía.

― A mí también – le sonrío chiquito.

― ¿Estamos bien entonces? –pregunta, con una pequeña sonrisa.

Yo solo asiento, acercándome más a él, haciendo que nuestras narices se rocen.

― Te quiero –murmuro a centímetros de sus labios.

― Yo también te quiero – dice del mismo modo y me hace sonreír.

Une sus labios con los míos delicadamente, yo acaricio una de sus mejillas haciendo volver el beso más intenso. Me apoya en la mesada para quedar frente en frente y que sigamos en lo nuestro, haciendo que nuestras bocas se encuentren recorriendo cada recoveco y que la situación se vuelva más tensa.

― Hey ¿Qué paso con el mate? – Escuchamos la voz de Lali y enseguida nos separamos. Pero ella llego y nos vio en una situación bastante...rara, por eso ríe. - ¡Ah bue! Me hubieran dicho chicos que este era su punto de encuentro, nos encargábamos nosotros del mate y de las servilletas – muerdo mi labio inferior un tanto vergonzosa.

― ¿Qué decís La? Solo estábamos esperando a que este el agua – digo, descaradamente y ella ríe, contagiando a Pedro. Frunzo el ceño – Bueno, al menos me hubieras seguido boludo –le digo divertida y ellos vuelven a reír.

― Vamos dale – Dice él, agarrando el termo y perdiéndose en el pasillo de la sala al patio.

Esta vez me mira Lali con complicidad y yo largo una carcajada, la abrazo de costado y caminamos juntas hacia donde están el resto de los chicos.

Sonrío, suspiro.

Que hermosas vacaciones, que hermosas personas.

3 comentarios:

  1. Volviste!!! Que bueno, empecé a leer esta historia hace pco y me encanta. Ojalá subas seguido!!

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  2. Que lindo que escribís
    Que lindo capítulo
    Espero que sigas subiendo cap

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  3. Nunca lei este capitulo! Jajajaja ni idea porque pero bue... Me encanto!!! Quiero más!! 😍😍😍

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