[Ella]
Wow, no puedo
creerlo.
Estamos en el
día 365 del año y ¿Cuándo fue que paso tan rápido?
Sin dudas, fue
bastante intenso, pero puedo decir hoy que aprendí bastante de todo lo que
viví. Fue un año bueno, con sus altibajos, pero generalmente, creo que aprendí
a disfrutar de cada momento.
Sea bueno o de
esos malos que te dan hasta escalofrío recordar.
Desde hace tres
años ya es un hecho de que Navidad paso con mi familia, porque a mamá le gusta
cocinar para TODA la familia y después quedarnos hasta tarde charlando, riendo,
bailando.
Disfrutarnos.
Año nuevo hace
tres años consecutivos lo paso con los chicos, en casa de Anita porque sus
padres se van con amigos a la costa y nos dejan la casa para nosotros.
Esta vez también
nos reunimos en casa de nuestra amiga pero incorporamos a Peter, Flor, Gas y
Lali.
Por eso es que
ya estoy lookeada y lista esperando a que Pedro me pase a buscar, Gonza
precisaba mi auto, y como él me ha hecho favores, yo se lo devuelvo.
Mi celular
vibra, avisándome que es un mensaje de whatsapp y era lo que estaba esperando.
“Estoy afuera Pau”
Sonrío.
Cuando le
pregunte de si me podía buscar él dijo que si y acá está.
“Voy”
Y sin más, cerré
con llave para bajar y encontrarme con su auto, subir del lado del acompañante
y verlo.
Su sonrisa y sus
ojitos brillosos.
Su camisa color
blanca y su jean negro, que ¡mamita querida!
― Hola guapetón
–dije divertida y el rio.
― Hey ¿qué te
burlas?
― ¡No me burlo!
–pero me rio, y parece que sí - ¡En serio tonto! Estas lindo.
― Vos estas
linda Paula –dice, después de mirarme tanto como yo lo hice y rio.
― Bueno,
gracias.
Sin más, salimos
para casa de Anita que fue quien nos recibió con una gran sonrisa. Ya estaban
la mayoría de los chicos sentados en una gran mesa, disfrutando de una picadita
que había hecho nuestra amiga.
El clima era de
festejo por este gran año que estaba a nada de finalizar, y lo hacíamos todos
juntos, ¡con más amigos!
Realmente las
horas con ellos eran minutos, y ya nos encontrábamos reunidos, parados, a punto
de recibir el año.
― ¡Cinco!
–Contamos, como siempre - ¡Cuatro!
La alegría que
se vivía era increíble. Particularmente me encantan estas fiestas, las disfruto
mucho. De chica siempre disfrutaba de las madrugadas, cuando el abuelo agarraba
su acordeón y cantaba, miraba como toda mi familia sonreía, feliz, de comenzar
un año nuevo todos juntos. Ahora, crecimos todos, el abuelo ya no está con su
acordeón por eso, en las navidades ahora es mi tío quien agarra su guitarra y
toca de todo para mantener esa imagen en donde todos sonreímos.
Y lo logramos.
Hoy, aunque hace
bastante no comparto años nuevos con mi familia los comparto con ellos, que de
alguna manera también lo son.
La familia que
elegí.
― ¡Tres!...
¡Dos!... ¡Uno!... ¡Feliz año nuevo! –Gritamos, con sonrisas inmensas.
Chocamos
nuestras copas y luego empezamos a repartir abrazos.
― Feliz año
bebita –me dice Agos y yo la abrazo fuerte.
Porque las
fiestas también me emocionan.
― ¡Feliz años
negrita hermosa! – mi amiga de toda la vida, quien me entiende, me apoya, me
acompaña y me escucha siempre
― ¡Feliz año
negra sucia! –Tomi y su manera de demostrar cariño, su manera de hacerme reír
siempre. Creo que la risa es quien te salva de cada caída, y sin duda mi amigo
lo sabe.
― Te quiero
tanto, feliz año pibito – lo abrazo fuerte y el deja un beso en mi mejilla.
Bastantes
abrazos recibo hasta encontrarme con los brazos de Pedro quien antes me
murmura:
― Feliz año
Pauli –me dice bajito y yo le sonrío. Una de las personas más lindas que conocí
este año es él. Más allá de aquellos sentimientos que podamos llegar a sentir,
sé que es una gran persona, un gran amigo, un gran compañero.
― Feliz año
Peter –sonríe con sus ojitos brillosos y planto un beso sentido en su mejilla.
― Te quiero
–murmura y yo simplemente sonrío.
También lo
quiero.
02.10 am
Todos estuvimos
de acuerdo en no salir, por eso pusimos un poco de música y nos fuimos al patio
de la casa de nuestra amiga, el alcohol sigue dando vuelta, y por eso bailamos
exageradamente todos y también reímos.
En serio que no
me puedo sentir tan feliz, tan bien conmigo misma.
Gente hermosa me
rodea y me inspira a estar así, sonriente todo el tiempo.
Lo veo acercarse
a mí y yo también me acerco para que me tome de las manos, invitándome a bailar.
― ¿Cómo lo estás
pasando? – pregunto, aprovechando cuando le hago dar una vueltita.
― Muy bien
–sonreímos – me encanta estar acá, con los chicos… con vos –sonrío, muerta de
amor, pero intento no demostrarlo tanto.
― A mí también
–murmuro y esta vez él sonríe.
― ¿Con los
chicos o conmigo? –pregunta, arqueando una de sus cejas. Yo solo muerdo mi
labio inferior.
― Tarado –larga
una carcajada – con todos, con vos, con los chicos. Se hizo un re lindo grupo.
― Si, posta.
–nos sentamos en unos bancos, a mí me dieron ganas de fumar, a él también.
― Y ahora nos
queda Punta –comento – que sin dudas, va a ser el viaje.
― Te juro que
necesito estar ya allá –asiento – posta, ahora estoy de vacaciones, pero no es
lo mismo estar acá donde estas todo el año que en otro lugar.
― Respiras otro
aire, tenes otros horarios –lo veo asentir – lo peor de todo, es que se nos va
a pasar volando –digo divertida y el ríe chiquito, asintiendo.
― Siempre pasa,
boluda. ¡Una bronca! –rio chiquito.
Suspiro.
― ¿Y ahora
cuando comenzas a trabajar?
― Febrero,
comienzo con las rondas.
― ¿Nervios?
–pregunto y él me mira exagerando miedo, para que largue una carcajada.
― Igual, no va a
ser muy distinto a lo que estuve haciendo estos años. Pero ya es distinto, voy a
ser titular de pediatría boluda.
― ¡Que orgullo!
–me sonríe.
― ¿Me vas a
traer a tus hijos?
― Tal vez
–sonrío y el frunce su ceño.
― Cuanta
confianza –largo una carcajada.
― Obvio que sí,
tarado.
Su sonrisa
amplia.
― ¿Te puedo
confesar algo sin que te enojes? – ahora soy yo la que frunce su ceño.
― Miedo, dale.
― Estar así con
vos, charlando, riéndonos –hace una pausa, no dijo nada, pero ya sonrío – me da
una pequeña esperanza de que podamos llegar a algo más –me mira, y se me escapa
una sonrisa chiquita. Tomo un sorbo de champan porque me ruborizo como lo
idiota que soy.
― Ojala –murmuro
– al menos no vamos tan rápido como antes –digo y él sonríe.
― ¿Vos decís que
lo voy a lograr? –me mira fijo, y yo sonrío.
― ¿El qué?
― Convencerte
para volver – lo miro, me encojo de hombros, sonrío chiquito.
Planto un beso
en su mejilla y vuelvo a donde está el resto de los chicos.
Yo lo dije, va a
tener que remar.
Me encanta la novela
ResponderEliminarMe encontró este cap espero que subas otro pronto ♡♡♡
Me encanto! Que lindo que subiste seguido jajaja me sorprendiste y me gusto mucho
ResponderEliminarAme el capitulo! Me gusta que pedro le diga Pau que la quiere. Yo se que estan llendo lento pero me gustaria que avancen un poquito mas jajajaj al menos mas salidas y besos? Jajjaja
ResponderEliminarTu novela me tiene asi ������ quiero mas! Jaja
ResponderEliminarAmo tus novelas!!!!! Por favor subi mas!!! Me encanta Este Pedro que se la esta jugando. Ojala avancen un poquito mas. Besos
ResponderEliminarQue Linda sorpresa!!!! Me gusto mucho!
ResponderEliminar