Me es
inevitable sonreír cuando los veo a ellos venir hacia mí: ella a cocochito en
la espalda de él que se encuentra con una sonrisa amplia (como la mayoría de
las veces) que puede contagiar a cualquiera, en especial a mí.
― ¡Tía! – se
la escucha gritar locamente, es que ella es una loca linda como su madre, mi
hermana… que digamos que yo tampoco estoy un poco cuerda así que… Creo que es
algo familiar.
Algo de los
Chaves.
Largo una carcajada y sonrío para abrazar
fuerte a mi hermano y que en realidad sea un abrazo grupal, haciendo
“sandwichito” a Gonza que se queja y un poco que me putea en voz baja para
lograr nuevamente mi risa y la de ella también sin haber escuchado las palabras
hermosas dirigidas a nuestra madre, pero como siempre ríe no es algo de otro
mundo.
― ¿Cómo
están hermosos? – ahora sí, me separo después de dejar un beso en sus mejillas
y caminar para dentro, donde seguramente nos esté esperando mamá.
― ¡Bien! ¡La
abuela está haciendo milanesas con papa fritas tía!
Su
felicidad, la de Gonza… ¡Incluso la mía!
Pero sé que
mamá está sufriendo como bien nutricionista es.
Una vez que
entramos a casa, el olor a papas fritas invadió mi cuerpo para más o menos
sentirme en la gloria y cuando escuche la risa de mamá me dé cuenta de la cara
de estúpida que había puesto.
― Gracias
Pili por tanto. –murmure y ahora escuche también la risa de Gonza que me hizo
contagiar.
― ¿Cómo
estas mi amor? –se acerca mamá y me envuelve en sus brazos para plantar un beso
en mi mejilla.
― Muy bien
–y no les miento, mis ojos brillosos me delatan sacándole una sonrisa a mamá -
¿vos?
― Súper
bien… con mi cabello impregnado en olor a frito, haciéndole unas súper papas
fritas todas grasientas a mi nieta. ¡Mejor imposible! – largue una carcajada
junto a Gonza. Fuera de joda, está sufriendo.
Pero Pilar
es su debilidad… Bah, la de todos.
Y es por eso
que me dejo arrastrar junto con Gonza también, por la más pequeña de la familia
a lo que antes fue mi habitación y ahora es la de ella cuando viene a quedarse
en casa de sus abuelos, la que está repleta de sus juguetes y por eso nos hace
sentar coligue como ella en la alfombra del piso para que sea yo quien le
cuente uno de sus cuentos favoritos con la atenta mirada de ella y mi hermano.
― ¡A comer!
– pero cuando ya estoy en la cuarta hoja se escucha a mamá.
― ¡Ufaa! Se
venía la mejor parte –se queja haciéndome trompita y yo simplemente apretó con
dos de mis dedos su boquita para que ría chiquito.
― Vamos a
comer y después Pochi sigue contándote dale – su tío le da una de sus manos
para ayudarla a levantarse, y es tanta la energía que tiene que se levanta
enseguida obligando a Gon alzarla en sus brazos y llevarla en forma de bolsa de
papa.
Yo los sigo
unos pasos atrás, ansiosas por esas milanesas con papas fritas.
La mirada
atenta a su plato mientras es su abuela quien le corta la carne es para un
retrato, y obvio que no dude ni un segundo en sacar mi celular –porque esta vez
mi cámara había quedado en casa- para sacarle esa foto y que el ruidito de
cuando sacas la foto me delate, que levante enseguida su mirada y me mire
ofendida.
Claro que le
duro medio segundo porque al ratito de verme reír junto a su tío y abuela ella
se sumó a las risas.
Esto es lo
que elijo: compartir un almuerzo con ellos que son los que pueden permitirse
estar acá – otros como papá y Delfi trabajan- para reír de cosas mínimas pero
simplemente reír, eso es lo que cuenta.
― ¿Ya te
vas? -pregunta mamá mientras seca sus
manos caminando hasta donde me encuentro yo: en el living a punto de ponerme mi
mochila en la espalda y caminar hasta casa: un pequeño enorme quilombito había
quedado. Me limito a asentir y ella, sin decir nada hace una trompita que me
hace reír un poco – dale, quédate…nos acostamos en la cama grande a mirar la
novela.
― No miro yo
la novela ma –le sonrío chiquito.
― Bueno
mejor, así me contas un poco de tus cosas, hace mucho no hablamos.
― ¡Chusma!
–ella ríe – bueno está bien, pero pones el aire y me abrazas – me acuerdo que
cuando era más chica, en pleno verano se me daba por ir a su cama para quedarme
con ella abrazada, ella se dejaba abrazar, pero prendía el aire acondicionado
porque obviamente el calor era inmenso, y nosotras nos queríamos seguir
abrazando.
― ¡Nooo! –Le
grite divertida – ¡Mamá!
Ella es
fanática de su Facebook y de compartir estados y fotos.
Adivinen qué
puso de estado.
― ¿¡Que!? Es
súper tierno –ni un gramo de diversión. Está hablando en serio y más ganas de
asesinarla.
― “Como
cuando era una bebe, abrazaditas en la cama grande con mi Pochi” ¿¡ES
NECESARIO!? –y ella ríe un poquito. La mato, ¿encima se ríe?
― Si es
necesario, estar así con vos… Todavía falta que me cuentes tus cosas con tu
noviecito, como antes.
― No tengo
novio ma.
― Boe, ¿te
crees que porque estoy vieja ya no entiendo nada? Dale, háblame de las risas de
hoy temprano.
― Era Simón
–el único nombre que se me cruza por la cabeza. Gracias amigo – vino a
desayunar –agradezco la facilidad de mentir, pero no tanto lo bien que me conoce
mamá.
― Dale
Paula. Te conozco… Pasa algo con Pedro ¿no?
― ¿Eh?
― El otro
día Pipi te mando al frente –dice divertida y simplemente me limito a morder mi
labio inferior.
― Pendeja
–murmuro y ella sonríe. Pise el palito – Bueno si, pero no tiene que saber papá
ni nadie –su sonría amplia. – En serio ma. Hasta que sea un poco más serio…
― ¿Te
enamoraste? –y su pregunta me sorprende, nunca me había preguntado esto yo
misma. ¿Estoy enamorada?
― No
–respondo – bah… no sé. –Frunzo mi ceño y ella eleva una ceja – recién
empezamos posta ma… creo que todavía ni me enganche, pero… él es muy lindo y
bueno.
― ¿Y él? ¿Se
lo ve enganchado?
― Creo que
va igual que yo, no sé… Pero sé que no quiere que sepa papá hasta que termine
con la carrera, ya le queda nada, y no quiere que esto que recién empieza
influya, aunque no tendría que hacerlo tampoco.
― Esta bien
igual Pau –asiento – igual, es re obvio que ahí pasaba algo, aunque ni lo
conozco al flaco, pero te saque la ficha mal a vos eh –sonreí.
― ¡Como me
conoces mamita, eh! –y la abrazo, para que ella ría y deje un beso en mi
frente.
― ¡Soy tu
madre! – y suena tanto al hombre diciéndole
a su hijo “soy tu padre…” del video que se hizo viral que me hace reír
mucho, y como mi risa es contagiosa, o eso dicen, la escucho reír enseguida a
ella.
Lo es todo.
Doy
golpecitos seguidos con mis tres dedos a la mesa de madera con la mirada fija a
él y con una sonrisa divertida, se fue, esta ido y me colgó hace ya diez
segundos. Su mirada es a la nada y mis dedos cada vez más fuerte chocan con la
mesa.
Hasta que no
aguanto más.
― ¡Tomas! –Le
grito, si, grito y lo veo saltar del susto al instante se me escapa una
carcajada y él sigue mirándome con su ceño fruncido - ¡Colgaste flaco! – y no
puedo sacarme de la mente su cara cuando grite su nombre.
― ¡Estúpida,
me asustaste! –reí divertida.
― ¿En qué
pensabas? –quise saber, mientras le pasaba el mate naranja que tiene como dueño
a él.
Despues de
quedarme a dormir, porque termine durmiéndome, con mamá, siendo cuatro y media
de la tarde le mande un mensaje a mi amigo que quería compartir mate con él y
por estoy acá, porque también quería compartir mates (y charla) conmigo.
― En la mina
esta – elevo una ceja – Flor, tu amiga boba.
― ¿Qué paso
con Flor? –y le hago una carita igual al emoji de la luna pervertida de
whatsapp.
― Ay, si
sabes que le pedí su número ¿Qué te haces? – uno de esos días en que cenamos en
casa todos juntos, mi amigo no es ningún boludo y aprovecho la cercanía de la
morocha con sonrisa linda de Flor.
― Si, pero
como no me contaste más nada, gil
― Es que es
un constante histeriqueo y ya no sé.
― Y si
negro, la flaca no se te va a abalanzar para decirte de ir a tomar algo
¿entendes?
― Boluda,
siempre tiene algo y me cancela a último momento… entiendo que su hija le
demanda mucho, pero bueno, así nunca va a empezar algo.
― Te metiste
en algo complicado Tomi –sonrío – que se yo, Flor hace mucho que está sola, y
estos últimos año solo se enfocó en su carrera, su trabajo y su hija –lo veo
asentir.
― Es un minon, re buena mina… pero viví un poco
para vos también flaca –rio chiquito.
― No sabía
que estabas tan hasta las pelotas ¡forro! – me sobra mordiendo su labio
inferior.
― Es que
posta que me interesa mucho –sonrío – creo que fui claro, pero bueno
― Ella
también se la tiene que jugar un poco –completo su idea y lo veo asentir – ya
vas a ver que se va a dar cuenta, y si no, la mato, ¡mira lo bomba que sos,
boludo! –Reímos juntos – lástima que no me das bola si no te chaparía.
― Cállate
que estas a full con tu Peter - reí y mordí mi labio inferior –y seguro que
con esa sonrisa de pelotuda ya… - e hizo una de sus señas
― ¡Tomas! –
que me hizo gritar, claro.
― Apa, no lo
negaste –revoleo mis ojos y suprimo una sonrisa.
― No, pero
tampoco daba esa seña, estúpido.
― Bueno pero
si
― ¡Basta!
–Grite entre risas – sí.
― ¿Y? ¿Qué
onda?
― Bien…
― Ay Paula,
no te estoy preguntando eso, no me interesa como estuvo el flaco en la cama
–largue una carcajada- te pregunto ahora con él, ¿Qué onda? –Sigo tentada y él
muerde su labio inferior - ¡Te odio!
―
Desayunamos juntos y seguimos así, como si nada.
― O como si
todo –sonrío.
― Me invito
a cenar.
― ¿Segundo
round? –rio divertido
― Sos un
pervertido. ¡No todo es sexo en la vida, nene!
― Despues
hablamos a ver qué onda –muerdo mi labio inferior y él volvió a reír.
― Yo que le
iba a lavar la cabeza a Florencia, olvídate
― No
necesito de tu ayuda Paula, raja
― Ay anda,
forro –él ríe y se acerca a abrazarme y dejar un beso en mi mejilla.
― Pórtate
bien eh
― ¿Cuándo
no?
― Ayer a la
noche –reí chiquito.
― ¡Me porte
bien!
― Ay
cállate, chau
― Chau Tomito
–planto otro beso en su mejilla y salgo para la parada del colectivo que
después me va a dejar en la esquina de la cuadra del departamento de Pedro.
Ponerse los
auriculares y ponerle play a la música es una buena opción de escaparme del
mundo por unos minutos, pero no de mí, la pregunta de mamá vuelve a mi cabeza
enseguida sin importar en donde estoy ni que tampoco estoy yendo a casa de él
para hacerle compañía con unos mates para después cenar juntos.
“¿te enamoraste?”
Mi respuesta
fue clara. Un no gigante y seguro se
me escapo, y en verdad siento que es verdad, no me siento enamorada, si siento
que es un ser hermoso y que amo pasar tiempo con él, como ayer a la noche que
me hizo sentir tan bien, es que es tan lindo, desde su alegría constante hasta
su forma de ser conmigo, de cuidarme, de simplemente mirarme, acompañarme… Y
sí, estoy hasta las manos, me gusta, me gusta mucho.
Pero no creo
que sea amor… Al menos no por ahora.
― ¡Voy! – al
llegar a su edificio toco el portero y cuando pregunta quién es y le respondo
enseguida me responde que baja a abrirme y yo le sonrío al portero como una
estúpida.
― ¡Hola!
–dice, con alegría y yo le sonrío, contenta de verlo.
― Hola –nos
unimos en un abrazo chiquito y un beso en mi comisura, para separarnos y
sonreírnos - ¿Cómo va?
― ¡A full!
Sigo estudiando, pensé que venias más tarde por eso –sonrío chiquito.
― Pero me
dijiste que venga tipo siete… no hay mucha diferencia –digo, después de mirar
la hora en mi celular, mientras esperamos el ascensor.
― No, está
bien negri –me sonríe – solo que tengo un quilombo importante en la mesa del
comedor, no vale asustarse.
― Pff, ya
estoy curada de espanto –rio chiquito y me acerco un poco más a él, queriendo
dejar un beso chiquito en sus labios. Pero las puertas del ascensor se abren e
interrumpen, haciendo que él ría- ¿De qué te reis gil? –lo codeo y vuelve a
reír.
― Quiero mi
beso.
― ¡Olvídate!
― Aaaah –su
puchero. Mi autocontrol - ¡Dale!
― No nene
― Uno
chiquito –muerdo mi labio inferior.
Ay, lo odio.
― ¡Te
reíste!
― Pero
porque no das más de linda y me causo tu cara de frustración cuando se abrieron
las puertas y apareció la chica esa en el ascensor.
― Que
oportuna yo también para querer chapar justo cuando estábamos esperando el
ascensor –rió divertido.
― Bueno,
pero ahora ya estamos adentro.
― Y por
llegar –le señalo el tablero en el que marca que estamos en el tercer piso y el
nuestro (o el de él) es el cuarto.
― Uno
chiquito –me murmura y se abalanza para plantar un beso en mis labios y que me
sea inevitable sonreírle – hola –dice y yo rio chiquito.
― Hola –y
vuelve a besarme, esta vez dejándose llevar un poco más, arrastrándome a mí
para que también me deje llevar por él y que finalmente lo logre, que enrede
mis brazos por su cuello y que profundice el beso para que, justo cuando
estábamos decididos a seguir, el ascensor frene y las puertas se abran.
Nos
separamos, sí, pero yo seguía con mis brazos en su cuello y él con sus manos en
mi cintura, mirando fijamente a la pareja de ancianos que nos miraban con
¿asco?
Qué
vergüenza.
Rápidamente
nos soltamos (esta vez del todo) para salir del cubículo y caminar lo más
rápido posible a la puerta del departamento.
― ¿Te das
cuenta que es la segunda vez consecutiva que nos pasa esto? –le pregunto,
sacada, no se si reír o… si reír es buena opción, y para él también lo es.
― ¡Culpa
tuya!
― ¡Vos nene!
Encima que te me reis, me chapas y no solo eso, me haces quedar como una
pervertida que le gusta chapar en el ascensor delante de esos viejos. – Lo
escucho reír nuevamente.
― Lo que
ellos no saben es que sos la mejor chapadora en ascensores…bah, mejor chapadora
a secas –dice divertido y yo muerdo mi labio inferior para pegarle suavemente
en su mejilla.
― ¡Sos un
tarado! –Reímos juntos y él aprovecha la escasa distancia para volver a besarme
cortito - ¿queres que prepare mate?
― Me
corrijo, sos la mejor en general –muerdo mi labio inferior y le regalo una de
mis sonrisas.
― Lo sé, lo
sé – me sobra mordiendo su labio inferior para que yo ría, plante un beso en
sus labios y salga a preparar el mate mientras el sigue con su estudio.
Uff.
Creo que no
me va a costar mucho enamorarme.
•••
¡Holaaaaaa!
Feliz comienzo de año, feliz
2016.
Y si, en algún momento tenía que
volver, agrácele a arroba rociopauliter que es especialista en insistir y en bancarme [te
adoro mil]
En fin, otro año más por acá,
escribiendo sobre ellos… o ellos haciendo que los escriba.
No sé si es el mejor, porque
tengo más sueño que cualquier otra cosa, pero acá estoy… Espero que sea un buen
capitulo para ustedes.
¡Nos leemos en el próximo!
Que lindo que volviste!! @paucypeterafc
ResponderEliminarQue lindos!!! No falta mucho (o mejor dicho, nada) para que se enamoren.
ResponderEliminarMe encanta como escribis! No cuelgues tanto porfi.
Quiero el próximo pronto...
Soy fans de tu novela! Me encanta la historia y me encantaría leerla más seguido.
ResponderEliminarFeliz año!!! ME ENCANTOOOO EL CAPITULO, es que son un amorrr, espero el próximo.
ResponderEliminar@BelnConti
Que lindo capitulo!!!!! me encanto! amo como escribís! por fa subí otro pronto!!!
ResponderEliminarQue lindooo cap muy divertido @rociibell23
ResponderEliminarPor fin!!! jajajja se te extrañaba! subio otro, me gusta mucho tu novela
ResponderEliminarMe encanta tu nove, espero que subas pronto... Feliz año
ResponderEliminarPD: ojalá haya una linda fiesta cuendo pedro logre recibirse
bellísimo, me encanto
ResponderEliminarHola holaaaaa!!!! por fin volviste!!! jajajj se extraño tu novela!!! hace mil no subias jajaj pero lo bueno es que volviste. Me gusto mucho el capitulo!!! Me gusta esta relación de Pedro Y Pau, ojala que cuando se reciba Pepe festeje a lo grande con Pau jajajja son hermosos! subi otro capitulo! besos
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