[Pedro]
Una sonrisa enorme se me escapa y voy hasta Santi para que
nos fundamos en un abrazo eterno.
¡Última practica finalizada! Y con esta un alivio y alegría
inmensa.
Creo que fue la única de las ¿quince? Que hice que me sentí
cómodo y seguro con lo que hacía, y ¿Qué mejor cerrar así las mismas?
¿Qué mejor que un abrazo con tu compañero de hace ya siete
años? El cual conoce mi forma de ser como alumno y como futuro médico pediatra,
y claro, yo la de él.
¿Qué mejor que sentir orgullo por sí mismo? No me había
pasado nunca, hasta ahora.
Y aunque falta para de una vez dar por finalizada la
carrera, la meta de llegada ya se ve, y me llena de emoción y entusiasmo que
las cosas me estén saliendo bien, y que cada vez falte menos.
― ¡Merecemos un festejo! – dice eufórico Santi, como yo,
como todos los que estamos acá (sacando los profesores)
― ¿Cenamos con el resto de los chicos? –nuestros amigos y
obvio que acepto.
― ¡Por favor! Boludo, después de semanas estudiando, y que
si, falta lo más importante, necesito de una noche de pibes con play –reí y
asentí. También lo necesitaba.
― No se habla más entonces, hace cadena y tipo diez los
espero en la covacha Alfonso –él ríe.
― ¡En la cangrejera de la muerteeeeee! –dice y yo largo una
carcajada. ¡No da más de estúpido!
Estábamos saliendo de la clínica cuando de golpe escuchamos
muchos aplausos y ambos paramos el paso y fue Santi quien elevo una de sus
cejas.
― Debe ser la función que hacen los chicos
― Los chicos y Paula –dice y yo mordí mi labio inferior.
Cuatro días habían pasado de todo.
― Si, pero todo sigue igual, nunca me respondió ese mensaje.
― ¡Es que no podes arreglar las cosas con un mensaje, nene!
–asentí lentamente, quizás, esperaba a que la llame o vaya hasta su casa a
hablar. Quizás sea un buen momento para hablar – Dale, anda… búscala. Nos vemos
después.
― ¿Y si me manda la mierda?
― ¡Si ya te mando! Es lo menos que puede hacer, tal vez te
boxea un poco así te das cuenta de todo lo que le dijiste, pobre mina.
― ¡Ya me di cuenta que la cague!
― ¿Entonces qué esperas a hablar? ¿Sos boludo vos?
Bufe, y después de que más o menos me lave la cabeza entre
Santi y Florencia (días atrás), al fin tome coraje y me acerque a donde estaban
ella y su grupo de amigos, que recién habían terminado su función.
Había un despliegue de médicos, enfermeros y los pacientes
que volvían a sus respectivas habitaciones después de, seguramente, haber
disfrutado de la función que sé, le ponen mucha dedicación y amor este grupo de
amigos.
Me quedo leyendo una pizarra en donde había miles de
carteles de cuidados y demás hasta que escucho mi nombre y me encuentro a Tomas
acercarse a mí, todavía con su nariz de payaso.
― ¿Viniste a vernos? –pregunta con una sonrisa.
― En realidad recién termino de hacer la práctica y cuando
estaba saliendo escuche los aplausos y supe que eran ustedes –vuelve a
sonreírme – llegue tarde.
― ¡Para los aplausos! –Reímos – Che, ¿y cómo te fue?
― ¡Uff! Bien –digo con una amplia sonrisa –el alivio que
siento, no te imaginas.
― ¡Vamos! Buenísimo Pepe –palmea uno de mis hombros – cada
vez menos te queda
― Ya no veo la hora de terminar, te juro –ríe.
― ¿A full, no? Ya sos muy odiado, quiero que sepas.
― Si me imagino –murmuro y él ríe – lo peor es que sé que me
pongo infumable, y la embarro más –vuelve a reír y palmea uno de mis hombros.
― ¡Tranqui, che! Lo que pasa es que heriste su orgullo –me
dice en un tono bajo, y agradezco. Yo simplemente asiento – fue hasta allá, con
la mejor de las ondas, ¡hasta nos cánselo a nosotros para almorzar con vos!
Mira si estará hasta las manos, hacía mucho no nos cancelaba. –sonrio chiquito.
― El otro día le mande un mensaje pero… obviamente no
respondió.
― Te dejo que la lleves a un Mc Donald, eso sí, no le digas
que te di permiso –reí junto con él.
― ¿Vos decís?
― Re digo –sonrió.
― ¿Y vos qué onda con Flor?
― Flor… No sé qué onda ella conmigo –ríe divertido- yo tengo
la re onda, te juro.
― Seguro te lo dijo también Pau y medio mundo más, pero hay
que darle tiempo –él asiente con una sonrisa.
― ¡Acá estoy! Dándole tiempo –sonríe contagioso, haciéndome
sonreír a mí también.
― ¡Tomás! Ya no estás invalido, podes agarrar tu mochila
loco - sonrío y desvío la mirada cuando ella llega con su mochila en la espalda
y otra en una de sus manos. Se da cuenta que estoy yo, su facciones cambian
enseguida y a mí lentamente se me borra la sonrisa – Ah, hola.
― Hola – y me acerco a chocar mi mejilla con la suya en son
de saludo.
― Sabia que me la ibas a traer vos –dice Tomás sobrándola y ella
muerde su labio inferior.
― Es que me das pena –lo
sobra y me hace sonreír, como la mayoría de las veces - ¿Qué onda? –me pregunta
y, ¿Qué onda con qué? - ¿viniste a vernos?
― Llegue tarde –digo con una pequeña sonrisa – en realidad recién
acabo de rendir la última práctica.
― ¡Aaah! Cierto. –me sonríe chiquito y vuelve a mirar a su
amigo – bueno che, yo me voy rápido hasta la parada que pierdo el colectivo –y amaga
a saludar a su amigo, llega a saludarlo, pero a mí no.
― Te llevo –me apuro a decir y ella me mira entre confundida
y sorprendida – no me cuesta nada.
― Eh… -y se toma el tiempo para pensarlo un poco, hasta mira
a su amigo para ver que hacer, y al final vuelve su mirada a la mía – está bien,
dale.
Y en mis adentros mis emociones se encuentran para festejar
y que sonría, si, y que quede como un idiota.
― Bueno yo si me voy –saluda primero a ella y después a mí –
llámame después, para ver que hacemos eh –le dice a su amiga.
― Dale Tomi, ni bien sepa algo te llamo –le sonríe a su
amigo que ya está unos pasos alejado y tirándole un beso.
― ¡Nos vemos Pepe!
― Dale, ¡Chau Tomi!
Todavía sigue mirando a su amigo que se pierde por uno de
los pasillos, para después dirigir su mirada a la mía, y elevar una de sus
cejas.
― ¿Vamos? –pregunto, y solo asiente, empieza a caminar y a
los segundos empiezo yo.
Caminamos hasta mi auto que está enfrente de la clínica y una
vez que tenemos los cinturones puesto, prendo el motor para dar arranque a este
pequeño trayecto.
― ¿Estas ocupada? – pregunto, después de ¿cinco minutos? De viaje
en silencio y de mi atenta mirada a las calles. La miro, para que también me
mire y vea su ceño fruncido.
― ¿Por? –elevo mis hombros
― Quería ir a alguna plaza, así, si tenes ganas, hablar –ella
muerde su labio inferior, vuelve su mirada al frente y suspira – solo si queres,
tampoco da que te lleve obligada. –digo divertido y ella sonríe chiquito.
― Está bien –me sonríe – solo que tengo que estar temprano
en casa porque me junto a cenar –asiento.
― ¿Una horita? –vuelvo a preguntar en un tono divertido y
ella ríe chiquito.
¿Cómo no sentirse en las nubes por esta flaca?
― ¡Dale tarado! –suena divertida y esta vez el que ríe soy
yo.
― Báncame cinco –freno el auto, estacionando en doble fila,
poniendo baliza y salgo del auto (o eso intento, cuando me doy cuenta que tengo
todavía el cinturón, para que riamos juntos los dos, nada más lindo) para
bajarme corriendo hasta el quiosquito.
Elegir un agua saborizada y unas galletitas, reconozco, mis
favoritas, pagarle a la señora que hasta me ofreció vasos descartables y volver
al auto de la misma manera que salí: corriendo.
Me mira divertida, haciendo que la mire de la misma manera y
que termine elevando una ceja.
― ¿Qué? –pregunto.
― Nada –sonríe chiquito.
― ¿Vamos?
― Si no arrancas te van a hacer una multa- dice divertida.
― Ay, me cuida –digo, exagerando ternura y ella ríe.
― ¡Dale gil! –y al fin arranco.
Listos, o al menos yo, para tener esa charla, que espero,
salga todo bien.
Cierro los ojos por un segundo.
Esperanzado en que sí, todo volverá a ser como antes
[O aún mejor]
•••
Ah no! Justina te voy a hacer un piquete, como la vas a dejar ahí. Exijo otro YA!
ResponderEliminar@06_Laury
Que lindo capitulo! me encanto, me encanta su historia, espero que se arreglen. Te tengo que confesar algo, me voy leyendo los capitulos 182737737.. veces jajajja subi mas! escribis hermoso!
ResponderEliminarexcelente como siempre
ResponderEliminarhermoso capitulo! copada con la historia, subi otro!
ResponderEliminarQue lindo cap,que vuelvan a arreglarse 🙏 @rociibell23
ResponderEliminarQue lindo cap,que vuelvan a arreglarse 🙏 @rociibell23
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