miércoles, 9 de septiembre de 2015

10

[Ella]

Una sonrisa plantada y un buen humor que se podía ver a millas, es más si hubiera traído los auriculares estaría bailando al son de la música.
Si, dije que estaba de buen humor.
Martes, tres de la tarde, un sol que me encandila por un momento, para que después mis ojos se acostumbren a la claridad que no puede entrar del todo en la Clínica, específicamente en la habitación de Tomi. Como habíamos quedado, después de una mañana facultativa bastante movidita, me tome un taxi para venir a visitar a mi amigo que me recibió con una de sus sonrisas y sus peleas: “yo ya comí, vos no” y todo así, porque él anímicamente está perfecto, hasta que los efectos de los analgésicos dejan de hacer efectos. Ahora me veo saliendo de la clínica porque sigo sin almorzar y cuando uno tiene hambre, no hay vuelta atrás, hay que comer, por voy decidida cruzar enfrente en donde hay un quiosco en donde venden viandas, pero es cuando veo a un Pedro muy eufórico hablando por teléfono que se me escapa una risa, por su manera de expresarse con las manos y que él se de vuelta, al parecer me escucho reír, entonces me regala una sonrisa que me hace sonreír a mí, me hace señas que lo espere, y en cuestión de segundos él finaliza la llamada telefónica.
— ¡Pau! –se nota su alegría y yo rio. Al parecer es un buen martes para todos. - ¿Qué haces acá? –frunzo el ceño.
— Prácticamente vivo acá boludo –y él larga una carcajada – vine a visitar a Tomi –él asienta- ¿vos, qué onda?
 Él no para de sonreír y yo lo miro curiosa, divertida para que se me escape una risita y él se contagie un poco.
— Es que no sabes la felicidad que manejo, estoy a nada de recibirme –muerde su labio inferior y sus ojitos brillan llenos de felicidad.
— ¿Hoy tuviste practica? –Le pregunto y él asiente, haciendo que yo sonría – Ay, nene –grito y lo escucho reír.
— Juro que moría de nervios –muerde su labio inferior y yo sonrío – en un momento tú viejo me dice: “empeza de nuevo, respirar hondo y empeza de nuevo” –sonrío – no daba más.
— ¿¡Y cómo te fue!?
— “Muy buena práctica Alfonso” cuatro palabras que hicieron mi felicidad completa –y rio junto a él.
— ¡¡Vamos las putas!! –grito y de un impulso lo abrazo para que lo escuche reír y al instante sienta sus manos en la parte alta de mi espalda, un abrazo lleno de risa, de alegría, que duro unos pocos segundos, para que nos separemos y nos sonriamos - ¿Qué se siente? Te falta tan poquito –le regalo una de mis sonrisas.
— Es mucho mejor que el último año de secundaria –me dice y yo sonrío – es como que después de tanto estudio, de romperme mil veces la cabeza contra la pared, voy a poder dedicarme totalmente a la profesión que elegí hace como cincuenta años atrás –me dice la última frase divertido y yo rio.
— Y, casi toda tu vida estudiando para esto, como para que no te pongas feliz – lo veo asentir – que lindo, me alegro mucho – apoyo una de mis manos en uno de sus hombros para que lo vea sonreír y yo saque mi mano dejando que caiga al aire. Su sonrisa me intimida, por eso miro hacia un costado y muerdo mi labio inferior.
— ¿Estas al pedo? –lo escucho romper el silencio y elevo mi mirada a él. No entiendo esa pregunta – digo, ¿no tenes nada que hacer ahora?
— Como hacer, hacer… tengo que cruzar enfrente para alimentarme, ¿vos no escuchas mis tripas? -así de exagerada, él ríe de mí – todavía no almorcé y me iba a cruzar para comprar algo. Pero no entiendo a qué se debe tu pregunta. –sonríe.
— ¿Te cuento?
— Te oigo –juego, y su risa vuelve a aparecer. Él es risa.
— Yo tengo un instinto –elevo una ceja y sonrío divertida – pude ver tu cara de hambre, de querer comer un cuarto de libra con queso –y grite, si, moría por uno ahora que nombró.
— ¡Nooo! Eso es maldad. ¿Qué hago con el tema dieta? –Y él ríe – Para, eso de instinto es puro chamuyo, o uno me viste mucha cara de muerta de hambre o dos me querías invitar a comer y metiste esa boludez. Hable –sueno divertida y puedo ver como sonríe.
— Es que no daba decirte que se nota mucho que estas muerta de hambre –y yo sonrío – no, mentira, me merezco ir al mcdonalds después de “Muy buena práctica Alfonso” –y yo rio – y además vos sos buena compañía –se me escapa una sonrisa - ¿Qué decís? –muerdo mi labio inferior.
— Está bien –murmuro - ¡Solo porque soy buena compañía! –ríe.
— Y además, te estoy invitando yo, un lindo chico… con pinta, como para decirme que no –lo miro divertida y muerdo mi labio inferior sobrándolo.
— ¡Andaaaaa! –grito y él ríe.
Comenzamos a caminar para aquel mcdonalds que estaba a solo dos cuadras, y cuando llegamos, después de pedir nuestro cuarto de libra, fui yo quien eligió una mesa que daba a la calle.
— Hace un montón que no comía de esto –le digo o intento decir con la boca llena y él ríe divertido, para contagiarme. No entendió nada – hace un montón que no comía de esto – ahora logra entenderme.
— Es que seguro vivís a ensaladita, es de masoquista perderse esto –y yo muerdo mi labio inferior.
— Es más fuerte que yo, te juro –le digo divertida – y ya sé que no lo preciso, tipo, tengo un peso normal con mi altura, pero de toda la vida soy de comer sano, obviamente teniendo algún que otro “permitido” como este –le sonrío.
— Eso si es porque tu viejo es médico, no me jodas. –rio divertida.
— Y una madre nutricionista, no es para menos –y él asiente.
— ¡Ahí esta! Ella es la culpable –rio – igual, está bien comer sano, yo lo intento
— Y acá estás –le digo divertida.
— Todo sea por la buena compañía –sonríe y me hace sonreír, mordiendo mi labio inferior.
Un silencio un poco incómodo se forma para agachar mi cabeza y volver a él enseguida que mira distraído por la ventana a las personas que no son capaz de tomarse un momento para respirar, y obviamente que iba a ser así, en esta ciudad, la ciudad de la furia.
— Estaba hablando hoy con Tomi, y le conté que vos me había re bancado y todo –sonrío chiquito y él se contagia de mi sonrisa- y odio ser así, pero pensando con Agos hoy en la facu se nos ocurrió una idea –lo veo elevar una ceja – que Flor saltó y dijo “¡Sii, obvio!” – ahora muerde su labio inferior ocultando una sonrisa.
— Me da mucho miedo esto, estas dando muchas vueltas, y que Florencia diga un “¡Sii, obvio!” ya el triple de miedo –largo una carcajada – Dale, larga.
— Es que Tomas tiene que estar internado mínimo una semana más, y nosotros todos los viernes hacemos de paya médicos –lo veo morder su labio y ya sé que descubrió mi idea, por eso sonrío - ¡Porfa! –le grite cuando de la nada empezó a negar con su cabeza.
— No boluda, olvídate
— ¡¿Por qué?! Si estas estudiando pediatría por lógica tendrías que amar a los chicos.
— Bue, amar, amar no sé –muerdo mi labio inferior y le dirijo una mirada de súplica – pero más allá de eso ustedes son payasos, ¿vos me ves disfrazado de payaso? –Elevo una ceja - ¿me ves haciendo reír a los demás? ¡No soy gracioso! –y largo una carcajada para que él se contagie.
— Todos tenemos un lado gracioso Peter –le sonrío – es cuestión de experimentarlo, de relucirlo –lo veo negar – dale, por fis.
— Es que no se, en serio… tampoco se me ocurriría como hacer algo así –muerdo mi labio inferior
— Un día antes siempre nos juntamos todos para organizar lo que vamos a hacer. Además los chicos son re buena onda, y cuando se le conté a Tomi le gustó la idea – hago una pausa y ambos quedamos colgados mirándonos – nos vamos a divertir, la vas a pasar bien, dale –otra pausa - ¿sí? –y alargo la i a propósito para lograr una sonrisa de él.
— ¿Te puedo contestar después? – hago una mueca ¿tanto tenía que pensar? De paso tengo una excusa para hablarte –rio divertida.
— Tarado, no precisas excusas. –Me sonríe – bueno, está bien. Pero prométeme que lo vas a pensar bien –él asiente – gracias, otra vez.
— Las voy contando, quedan en lista las que me debes –sonrío divertida.
— Me estas odiando ¿no?
— Pf, no te das una idea.
Reímos los dos divertidos.
El también es buena compañía.

[Él]

Llegar a casa después de una mañana tan llena de emociones mezcladas, entre ansias y nervios, impaciencia y que después surja una  gran felicidad al saber y darme cuenta que todo había salido muy bien, más de lo esperado. Cuatro y media en punto, y después de “almorzar” junto a Paula, volvimos hacia la clínica, ella tenía que regresar con su amigo, el cual no sabía porque había tardado tanto si ella solo le había avisado que cruzaba enfrente para poder comer algo, y yo tenía que buscar mi auto que había quedado estacionado en esa misma cuadra. Con la excusa de que después le avisaba si sí o si no iba a sumarme por una vez a los paya médicos, nos despedimos con un beso en la mejilla y una de sus sonrisas, esas de las lindas que te hacen tildar por un momento al verlas.  Y no es que la haya visto muchas veces, pero ya con dos veces hacerlo me bastaba para darme cuenta lo que me surgía cuando lo hacía.
Respire hondo y expulse el aire, me sentía relajado, aunque no del todo, ya faltaba poco para que pueda recibirme y cada vez que me iba bien un gran alivio se presentaba en mí, dándome aliento para seguir al pie del cañón. Solo pensaba en una merecida siesta, por eso es que después de tomar un poco de agua por el pico de la botella, fui directo a mi habitación, baje un poco las persianas y una vez metido en la cama, puse el celular en silencio y me acomode.
Olvidándome del mundo por aunque sea un par de horas.
Abrí los ojos para al instante cerrarlos, todavía el sueño se sentía y quería seguir durmiendo toda la vida, bue, tanto no. Pero a la vez por equis motivo no podía dormir, entonces, simplemente me puse de costado, para alcanzar mi celular y que al apretar el botón de desbloquear me encandile por un momento. Seis pasadas tres minutos marcaba mi reloj digital, y arriba del todo me marcaba que tenía un par de whatsapp sin ver.
Un mensaje de Gas de hace unos cinco minutos preguntándome si estaba en casa, que pasaban junto a Lali y que me apure a responderle que los esperaba.
Muchos mensajes de mi hermana felicitándome y expresando lo orgullosa que estaba de mí, lo cual me hizo sonreír y responder un “te quiero tanto, tanto, Lulu”
Y por último uno de un número que no tenía agendado, y que al instante de ver el mensaje sonría. Ella.
“Acá tenes mi número, Peter. Y yo tengo el tuyo, prepárate
Para que te haga la vida imposible hasta que digas que sí”
Una sonrisa inmensa se me escapo e inmediatamente la agende como “Pau” ¿Cómo si no?
“Voy a discutirlo con mis abogados, luego te hago saber la decisión que tomamos”
Me quise hacer el piola y claro que me salió, al menos eso sentía.
Otro mensaje de Gas me hizo saltar de la cama al decirme que ya estaban fuera de casa, y vistiéndome a las apuradas, salí a recibirlos con mi cara de dormido completamente.
— ¡Hey! – Ella y su metro cincuenta, su alegría y abrazo inmenso - ¡Felicitaciones Pepe! –una sonrisa se me escapo y la abrace un poquito, para que luego ella deje un beso en mi mejilla.
— ¡Gracias La! – le acaricio un poco su pelo y me acerco a nuestro rubio amigo para fundirnos en un abrazo inmenso.
— Felicitaciones negro. Cada vez menos –unas palmadas en mi espalda y que esa frase me haga sonreír.
— ¡Gracias locos! Qué lindo que hayan venido, como verán… -mire mi pinta, todavía seguía con la remera que usaba para dormir y ellos rieron divertidos.
— Las seis de la tarde nene, la siesta es temprano –me dice ella con su sonrisa – mientras vos terminas yo preparo unos mates, dale –fanáticas de estos mismos.
Y le hice caso, termine de cambiarme y a los pocos minutos me encontré con ellos en el comedor, yo termine de preparar el equipo de mate, para después unirme.
— ¿Y? ¡Muchos nervios pasaste? – él.
— Es que los nervios nunca se van boludo –le digo con una sonrisa- hasta el profesor me dijo que empiece de nuevo. Que me tranquilice –escuche sus risas y me contagie un poquito.
— Y ahí ya cuando arrancaste, no paraste más –me conocía de pe a pa, como yo a ella.
— Y no, me solté y después ¿Quién me para? –Reímos los tres – cuando termino todo, uno de los que evaluaban me dijo “Buena práctica Alfonso” y de la alteración que manejaba, le murmure un “gracias” y salí corriendo, no daba más –volvimos a reír.
— Ahí seguramente llamaste a Flor –afirmo él y yo asentí – almorzamos juntos y nos contó que estabas re alterado –largue una carcajada.
— Es que es como una cábala, termino y la llamo a ella, que creo es la única capaz en fumarme en ese estado –reímos los tres.
— Es lo más Flora –dice Lali y yo asiento – iba a venir con nosotros, pero tenía que hacer algo de la facu creo que dijo.
— La están matando esta semana –afirmo.
Me acerco nuevamente a ellos con el termo en mano, el segundo que empezamos, es que nos entusiasmamos con la charla en compañía del mate. Cuando escucho mi celular y otra vez aparece un whatsapp de ella que me hace sonreír.
“Vos te haces rogar, después no quiero ver que hayas surgido un GRAN payaso y que nos saque el laburo a mí y a los chicos, ojo eh”
— Mira la cara de estúpido que pone, así sos vos cuando te llegan mensajes de la rubia –le murmura a mi amigo, pero puedo escucharla, por eso elevo mi mirada a ella y largo una risita - ¿Qué es esa sonrisa de tarado? –me pregunta divertida.
— Es que me puede mucho, y no quiero –confieso, algo que nunca imagine decir. ¿Qué me puede mucho? ¿Ella? Y si, con esa sonrisa, esos ojos verdes… ¡Como para que no me pueda!
— ¿Quién? ¿El qué? ¿Cómo? –me bombardea a preguntas y, ya no hay vuelta atrás.
— Paula –murmuro y ellos se sonríen expresando un “¡Ahí esta!” ¿Ahí esta qué?
— No la conocemos, pero es obvio viejo, mira cómo te pones al ver un mensaje no más. –dice Gastón y yo asiento lentamente.
“Hey yo no dije nada que sí y es obvio que no va a pasar eso, te lo juro”
Me dedique a contarle la idea que me plantó hoy temprano Paula y de que obviamente yo no quería, es que no me veía disfrazado de payado, tampoco haciendo reír a chiquitos que es mucho más difícil que hacer reír a adultos, creo yo, pero a la vez se me viene a la cabeza la sonrisa de ella y de cómo me paralizo cada vez que la veo, de cómo su risa hace vibrar todo mi cuerpo haciéndome sentir un poco mejor.
Es que ella es tan linda.
— ¡Ay, Pepe! –Su euforia – no seas tarado, es re lindo lo que te propuso, a parte ayuda mucho a los paciente –asiento.
— No se boluda, tipo, me encanta la idea, pero ¿viste cuando sentís que vas a hacer cualquier cosa?
— Y, si ya pensas así hermano –se queja Gas – tenete un poco de fe, ella te la tiene ¿Por qué vos no?
— Tal cual, si ella pensó en vos es por algo –me dice Lali – además de que debe estas hasta las manos por vos ¿no? –rio y niego divertido - ¡Si sos un bombón nene!
Fueron cuestión de minutos en los que ellos usaron todas sus tácticas para llenarme la cabeza con que tenía que hacerlo, que la iba a pasar bien, y que además, tenía una posibilidad más de compartir un momento bueno con Paula, no todos tenían que ser malos, y eso lo entendí, por eso la invite a comer algo hoy temprano, y pude darme cuenta que ella está llena de alegría, alegría que me contagia, y alegría que me hace bien.
Ella me hace bien.
•••
¡Holaaaaaa!
Ay, mil perdones que tarde tanto en aparecer. Recién ahora puedo sentarme para compartirles este lindo capitulo -a mi opinion.
Espero que su opinión sea la misma. 
Va tomando color la historia de estos dos seres llenos de alegria, entre otras cosas.
¡Espero sus comentarios!
tw. @JusPauliter

5 comentarios:

  1. Me encantó este cap, de a poquito se van acercando. Lo único q no me gusta y espero que no te enojes son tantos "boludo/a", creo q no hacen a la historia, que no agregan nada. Lo demás divino.

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  2. bellísimo, muero por leer pronto el capitulo de los dos vestidos de payasos

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  3. Me encanto!!! menos mal que apareciste! ya me preocupaba que no subas capítulos!!! jajjajajja me gusto mucho! que linda la historia! y eso que recién comienzan! ya quiero leer el próximo. No se como haces, pero te juro que haces que uno se enganche en seguida con la novela. besos

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  4. Ayyy me morí de amor imaginando todas las escenas mientras leía! Que lindo que Pepe se haya dado cuenta que "algo" le pasa con Pau, ahora hay que ver como acepta ella lo que le pasa con él.
    Los encuentros entre ellos son puro amor y alegría!! ♥
    Me encanta y quiero más, siempre me quedó con ganas de leer más o que no se termine el capítulo.

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  5. Ah! Otro cosita... Yo sabía que el próximo payamédico iba a ser Pepe!!

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