martes, 22 de septiembre de 2015

15

Le sonrío ampliamente y me fundo en un abrazo eterno con ella, es ella quien se separa para apoyar ambas manos en mis mejillas y mirarme con una sonrisa tierna y plantar un beso en mi frente.
— ¿Cómo estas hijo?
Antes de arrancar el auto y dirigirme a casa, un mensaje de Lu me llega que estaba en casa, por si quería ir. Y como esta semana no los había visto, bueno solo a ella, dejando los enojos y broncas de ayer, tome camino a casa de mis padres. Es ella, aquella señora que su nombre es Ana y la reconozco como mamá quien me recibió con este abrazo tan sanador y tranquilizador, para que después entremos juntos y me encuentre con Lucia en la mesa del comedor hundida en su celular, me acerco por detrás, porque todavía no me vio y con mis dos manos la agarro de las caderas, causando un gran susto en ella, y unas carcajadas de nuestra parte.
— ¡La puta madre, Pedro! –grita, para que después se sume a nuestras risas.
— Che, más respeto que soy yo tu madre –se queja mamá y nosotros reímos, para al fin, abrazarnos.
— Forro de mierda – me dice en el oído y yo rio chiquito. Me encuentro con sus ojos y estos me dicen que no todo anda bien con ella.
— ¿Paso algo? –le pregunto y ella enseguida niega.
— Nada importante –me murmura y yo elevo una ceja. Obvio que es importante para mí – me pelee con papá, hoy esta insoportable –suspiro y muerdo mi labio inferior.
— ¿Y Francisco? –le pregunto.
— Hace un rato llego, no sé, no hable mucho con él –asiento y acomodo un mechón de su pelo – pero ¿a vos como te fue Pepe? –me pregunta con alegría.
Y antes de poder responder llega ella con el equipo de mate y un platito con torta de manzana.
— ¡Genial! –Mi sonrisa – la pase tan bien, posta.
Y en eso llega Francisco, reprochando que no encuentra una de sus remeras, para al fin darse cuenta de que estoy yo y en su rostro aparece una sonrisa irónica.
— Pepe –me extiende su mano y yo se la acepto - ¿Cómo va?
— Todo bien ¿vos? – él asiente y enseguida se sienta al lado de Lu. Frente a mí.
— Me conto Lu que hiciste una obra de los payasos –asiento con una sonrisa.
— Si, justo les estaba contando que fue genial, la pase muy bien.
— ¿Conocías a los demás payasos o te re mandaste?
— Una de las chicas es Paula, la chica que conocí hace un par de días, la hija del profesor –le explico a Lu y ella asiente con una sonrisa. – y bueno, nos hicimos amigos…
— Y es obvio que te va a ir genial en la cerrera si te estas comiendo la hija del profesor –me interrumpió Francisco y yo frunzo mi ceño.
— Cualquiera
— Bien jugado igual eh… Pero el resto no somos pelotudos, es obvio que haces este caretaje con la hija de tu profesor para promocionar la carrera. La llevo a la clínica, me disfrazo de payaso, me la levanto, me recibo y después chau Paulita, un gusto conocerte –ríe irónicamente.
— Fran –dice mamá – no seas así con tu hermano, ¿vos lo crees capaz hacer una cosa así?
— Lo creo capaz de todo por llamar la atención, por quedar como un hijo perfecto mamá, y lo peor es que vos lo tenes así, pero ¿Quién está siempre acá? ¿Eh? ¡El flaco no aparece por semanas y siempre lo defendes! 
— ¿Sabes una cosa? Es verdad, no quiero aparecer en la semana para evitarme estas cosas: escucharte decir estas pelotudeces, ver cómo le haces mierda a mamá y a Lucia, porque es obvio que a papá le chupa todo un huevo como a vos, pero ya está… la verdad que a esta altura me importa nada lo que digas, yo sé muy bien lo que hago y lo que no. Espero que vos lo tengas claro.
— Acá lo único claro que esta es que sos vos al que le chupa todo un huevo, desapareces y te olvidas de tus viejos, de todo. ¿Eso es ser buen hijo?
— Me parece que vos tenes muy claro lo que es ser buen hijo.
— Obvio
— Bueno, ¡Ya está loco! –dice Lucia - ¿Todas las veces que se van a ver van a discutir? Cierto que son re maduros, que la tienen re clara. ¿Por qué no se dejan de romper un poquito las bolas y pensar cada uno en lo propio? Dense cuenta que no es divertido verlos pelear siempre, boludos
Suspiro y asiento. Siempre era lo mismo, siempre eran peleas, y sé que todo es una mierda tanto para mí como a ellos, a mamá, Lucia y papá, tener dos hijos peleados, o dos hermanos, debe ser horrible ¡Bue, que digo! Es lo que estoy viviendo, vengo a casa y siempre una que otra discusión tengo con Francisco, y la verdad que es hartante y hasta un poco triste todo esto. Soy de pensar en lo que era antes y en lo bien que nos llevábamos, compartíamos muchas cosas y terminamos compartiendo todo hasta una mina. Y no cualquier mina.
Después de un par de mates, esta vez solo con ellas y papá quien no quiso hablar nada del tema, yo decidí irme.
Las ganas de hacer algo con Paula y sus amigos se me fueron en el instante que Francisco empezó a juzgarme que solo hacia estas cosas para estar cerca de Paula y querer levantármela.
¿Es eso lo que estoy demostrando? ¿Es eso lo que ella y el resto de sus amigos pensara?
Porque la única razón por la que hago esto es por su buena onda, su alegría y la del resto de sus amigos, porque en partes sí, quiero estar cerca de ella, pero simplemente para conocerla mejor y ¿Quién sabe? Llegar a algo más.
Es linda, me mueve todo, esos ojos, esa sonrisa…Su forma de ser tan espontanea, siempre con buena energía. ¿Cómo no querer pasar tiempo con ella? Y no sé si soy yo o qué pero siento que a ella le paso algo parecido conmigo, creo en esos abrazos que nos dimos hoy, en esas miradas que nos regalamos acompañadas de sonrisas cómplices, y aquel beso en su comisura que hizo que sentimientos (y pensamientos) extraños para con ella se presenten.
Es esa sonrisa que me vuelve loco, esas ganas constantes de querer abrazarla y no soltarla en la vida. Y a penas nos conocemos, compartimos pocos momentos para que esto que me pase sea real.
¿Es real?
Cuando llego a casa, me tiro en uno de los sillones, y es de ahí en donde le escribo y aviso que no iba a ir esta noche, esperando a que no le moleste y pidiéndole disculpas a ella y a sus amigos.
Fue cuestión de segundos que una llamada de su parte llega y yo muerdo mi labio inferior, para atender.
— Hey –una sonrisa se me escapa.
— ¿¡Cómo es eso que no vas a ir Pedro!? ¿¡Que paso!?
— No, es que… -bufo – no tengo muchas ganas.
— Pero si hará dos horas antes estabas re entusiasmado, en serio che… Dale, no nos deje en banda.
— Es que no estoy muy bien Pau, y para ir con mala onda prefiero quedarme y…
— No ni ahí –me interrumpe – Dale, ¿queres contarme? –suspiro.
— Es que… no, no sé.
— Uy que complicado –murmura con su voz tierna sacarme una risita chiquita – bueno no importa, si no queres no me cuentes, pero ¿un abrazo, aceptas? –sonrío.
— ¿Un abrazo psicológico? –escucho su risa
— No tarado –sonrío – te lo doy en casa de Agus, así que no podes faltar. Y ojo que mis abrazos son igual que sanadores que los de una mamá –rio chiquito.
— Bueno – pensándolo bien, ellos están llenos de energía, y no era posible pasarla mal… Me ayudarían a despejarme y borrarme esas palabras sin sentido pero que lastiman de Francisco – está bien.
— ¡Ay buenísimo! –Su alegría me robo una sonrisa – nos vemos en un ratito entonces Peter. ¡Y arriba ese ánimo!
Sonrío.

[Ella]
Abro la puerta y le sonrío ampliamente para abrazarlo por su cuello y que al instante sienta sus brazos en mi cintura y que nos quedemos así por quien sabe cuánto tiempo, simplemente abrazándonos. Soy yo quien me separo un poquito para plantar un beso en su mejilla y ver su mirada brillosa que me hace sonreír chiquito.
— Gracias –me murmura y yo simplemente niego.
— Que lindo que hayas venido –nos sonreímos – vení, pasa… Casi que sos el ultimo eh – le digo con una sonrisa divertida.
— Es que lo bueno siempre tarda en llegar –me guiña un ojo y yo lo sobro mordiendo mi labio inferior.
— ¡Bue! –escucho su risa y yo sonrío, agarro una de sus manos para guiarlo a donde estábamos todos.
Cuando llegamos los chicos estaban en otra, hasta que lo vieron y empezaron a aplaudir y a gritar.
— ¡Vamooooo! Payas, payas, payas, payas – empezaron a canturrear Agus y Simón con un bailecito divertido para que los demás riamos.
— ¡Hola Pepe! –dice Agos y se acerca para saludarlo, y que él después se acerque a saludar al resto de los chicos.
— ¿Cómo andan? –termina de saludar y vuelve a acercarse a mí.
— ¡Con hambre! –Gritan a unísono los chicos – dale Mabel tráeme las pizzas –dice Simón.  Y yo muerdo mi labio inferior divertida.
Ellos nunca paran.
Nosotras, las chicas con ayuda de Agus cortamos las porciones de las pizzas, para servirlas y una vez que todo esté listo, poder sentarnos todos para disfrutar de esta cena.
— Cuando saltaste y dijiste un “AAAAAAH BUENO” te juro que no podía aguantar mi risa –dice divertida Anita para que todos saltemos riendo, todos estábamos tentados.
— Ese fue el momento en el que dije: “ya fue, no me importa nada, a la mierda todo” –reímos- la verdad que me puse nervioso al pedo, cuando salí se me paso todo –sonrío. 
— ¡Y la rompiste! –Dice Agus – Ya fue le decimos a Tomi que se tome vacaciones hasta fin de año –reímos.
— Al final no te cruzaste con Tomi ¿o sí? –Le pregunto – se quedó con ganas de saludarte.
— ¡No! Justo cuando estaba por ir a saludarlo llegaron los chicos Flor, Lali y Gas  -asentí con una chiquita sonrisa – y después estaban los viejos creo y bueno… todavía no me había cambiado ni nada.
— Vamos a tener que organizar otra cena todos juntos –dice Agos y yo sonrío, asintiendo.
— Obvio, yo no tengo problemas –dice él.
— Acá la posta es que el viernes que viene no sé si Tomo va a estar en condiciones de hacer la función. Más allá del alta y todo –dice Anita – así que, vamos a tener en cuenta a el paya Pepin.
— ¡Ay que feo eso! –dice él sobreactuando indignación, yo rio chiquito – ya sé que soy la opción dos pero disimulen, ahora me creo mil – reímos todos.
— Aunque una función con el paya Pepin y Rulo se las re trae –digo divertida y el resto está de acuerdo por eso empieza a gritar como si hubiera dicho que está lloviendo chocolate… bueno, no.
— ¡Sin dudas loco! –grita Agos y yo rio divertida.
Muerdo mi labio inferior y sonrío. Es imposible pasarla mal con ellos.
Dos y cuarto marca el reloj de mi celular cuando me encuentro ya en el auto de Pedro después de muchas risas y cervezas que aun causaban muchas más risas, y mareos. Es Pedro quien me mira divertido porque hoy se me dio por cantar todo el dia.
Yo quiero ser locuras contigo, que nos llamen locos a los dos que parezca un accidente y terminemos frente a flente… fente… ¡Flente! – y que se escuche su risa que me contagia a mí -  locuras contigooooo – y toco una de sus mejillas con mi dedo índice. Él me dirige una mirada y muerde su labio inferior ocultando una risa – Canta conmigo Piroooo –y rio por su apodo para que él termine riéndose conmigo.
— Si canto con vos quiere decir que estoy igual o más borracho que vos –llega a la conclusión y me quedo pensando en lo que dijo, todavía sin entender mucho. Hasta que entiendo y largo una carcajada.
— ¡Noo! ¡Estás loco vos! –le grito y él muerde su labio inferior. – Ay… Pedro –me pongo seria – yo no estoy borracha – intento convencerlo aunque muera por reírme – te juro que n –largo una carcajada que lo contagia a él.
— Pega la birra ¿eh? –me dice con una sonrisa divertida. Termina de hacer las maniobras para estacionar, apaga el motor del auto y me dirige una mirada. Le sonrío.
— ¿Qué?
— Sos linda hasta borracha –muerdo mi labio inferior y enseguida me tapo la cara con mis dos manos, mis mejillas a pesar del alcohol que llevo en sangre se ponen coloradas. Lo espío un poquito sacando una mano de mi cara y él no para de sonreírme. Otra vez muerdo mi labio inferior.
— Vos sos lindo – digo, después de varios segundos mirándonos sin apartar la mirada por un segundo, hasta que decidida, me acerco a él, acortando la distancia.
Apoyo mis dos manos en sus mejillas y veo como no aparta la mirada a mis labios, una sonrisa chiquita se me escapa para chocar nuestras narices, volver a dirigirle otra mirada, y romper la mínima distancia que había entre nosotros. Choco suavemente mis labios con los suyos y en ese instante siento como una energía rara e intensa avanza por todo mi cuerpo, para separarme un momento de sus labios, volver a mirarnos y que esta vez sea él quien avance. Sus labios me resultan tan suaves y cuidadosos que tengo la necesidad de querer permanecer por un largo tiempo así, pero a la misma vez la desesperación empieza a aparecer, avanzamos un poco más en este beso para volverlo profundo con una pasión que empieza a surgir de a poco, y que a medida que pasa el tiempo se nos sea incontrolable la situación de querer llevar este beso profundo a algo mucho más pasional. Siento sus manos bajar a mi cintura, apretándome más a su cuerpo,  como queriendo que no me escape, y la verdad es que no tengo ganas de moverme de acá, de él y su boca, sus besos que me llevan a otro planeta a medida que nuestras lenguas se dedican a conocer nuestras bocas, experimentándolas y queriendo perderse, como yo quiero perderme tambien en este beso, rogando porque sea eterno. Nuestras respiraciones se vuelvan más agitadas y una pizca de pasión empieza a invadir nuestro espacio, me siento tan entregada a este beso que no soy capaz de separarme, pero de un momento a otro siento como él se separa suavemente, y en ese momento me doy cuenta de mi respiración totalmente agitada.
— ¿Qué? – Mi voz resulta ronca - ¿Qué?
— Esto está mal Pau –dice todavía en un tono bajo. Lo miro sin entender mucho – no… no sé qué estaba pensando cuando paso todo esto, yo… no puedo.
— ¿Por qué? –tengo la voz desgastada, a punto de romperse y un sentimiento de humillación se me presenta, quiero llorar, salir corriendo, todo.
— Pau –acaricia una de mis mejillas – no quiero que confundas las cosas.


•••
ay, ay, ayyy.
espero sus comentarios, hoy mas que nunca, ¡Por favorrr! 
¿es esto lo que esperaban como primer beso? ¿les gusto?
¿hubieran querido que pase más adelante? ¿que sugerencias y/o consejos me darían para seguir la historia?
Todo es bienvenido a la hora de escuchar sus opiniones. ¡Haganmelas llegar!
nos leemos pronto!!

2 comentarios:

  1. Ayyyy si, me lo imaginaba así y me encantó (aunque estaban super fogosos ja)!
    Creo que a Pepe le pesa mucho lo que opinen los demás (Francisco) y por eso trata de alejarla. Espero que Pau le haga saber que no están confundiendo las cosas sino que se dejan llevar por lo que sienten! Aunque siento que va a pasar todo lo contrario.
    Quiero que sigan conociendose y que se sen cuenta que se hacen bien mutuamente, no me los separes! :/
    Ya espero el próximo!
    Beso
    Lau

    ResponderEliminar
  2. Que lindoooooooooo!!! primero, que lindo que estés subiendo seguido!!! :D, segundo, que lindo el beso, me encanto que sea ahora, en este capitulo. Y tercero, no podes dejarlo ahí!!! jajajajjaja ojala Pepe le pueda explicar el porque, y Pau no se vaya humilllada o triste y puedan comenzar una relación de amigovios jajajjaja. Ya quiero leer el siguiente. Besos

    ResponderEliminar