― Y eso que nosotros solo estamos estos pocos minutos acá y que a comparación de los que trabajan posta acá no es nada… Imaginate como debe ser – Ana.
En eso se escucha un silbido de atrás y nos damos vuelta las tres, para encontrarnos con nuestros amigos que no sacan una sonrisa.
― ¡Que bombas! – dice Tomi y yo muerdo mi labio inferior. Él siempre nos va a alagar.
― Hola soretes – en cambio Agustín nos trata como si fuéramos uno más.
― ¿Vienen con nosotras chicos? –pregunta Ana.
― Yo si –dice Agus, todavía con su cara y nariz del payaso Tintín que la mira con una sonrisa tierna. Ellos son tiernos, siempre.
― A vos no te preguntaba igual –lo pelea y yo sonrío divertida.
― A mí me pasan a buscar Delfi y Pili–sonreí, feliz.
― Ahí está, la babosa –se queja Simón y yo sonrío. El amor que le tengo a mi sobrina es enorme, infinito.
― Déjame Simón, vos de celoso que no te doy bola.
― Ya me canse de remar, por eso te peleo. –y largo una carcajada, para abrazarlo. Amigo de oro.
― Bueno paren, porque hasta mañana no nos vemos. ¿Cómo hacemos para ir mañana? – Ayer, Flor me había invitado a una fiesta que organizaba ella por su cumpleaños, me dijo de invitar a los chicos y obviamente que cuando de fiesta se habla ellos se prenden.
― Yo tengo el auto mañana -dice Tomi – pero olvídate que entremos todos, necesitamos uno más.
Y ahí se la escucha a Anita carraspear para que nosotros sonriamos.
― Me tengo que ir chicos, seguimos en el grupo – digo y reparto besos para los cinco.
― ¡Ojito con mi novia vos eh! – Dice Agus, es que mi ahijada le declaro su amor, sí. Cinco años. Pendeja de mierda.
― ¡Cállate forro! –ellos rieron. Yo no.
Se lo insoportable que se pone Delfina al ser impuntual, por eso me apuro para salir y rogar que no haya llegado, y como torpe y atolondrada que soy choco con un cuerpo y más nerviosa me pongo aun.
― Ay, perdón, perdón – dije apurada y levante la vista para encontrarme con Pedro, el alumno de papá, que también resultó ser amigo de Flor - ¡Hey! –dije con una sonrisa.
― Perdón, no te vi – dice un poco nervioso.
― Fui yo la que te choque igual, iba apurada –sonreí y él sonrió chiquito - ¿Viniste a ver los paya-médicos? –asintió con su sonrisa.
― Me encanto lo que hicieron… Había leído algo de esto, pero nunca había visto uno –Sonrei – fue genial… además que logran que ellos se despejen por un momento.
― Esa es la idea… que por un momento se olviden de los pinchazos, los sueros, y todo lo que tenga que ver con esto –asiente.
― Se nota que disfrutan mucho –asiento con mi sonrisa.
― Me tengo que ir –asiente él - ¿nos vemos? –y el me dirige una mirada de confusión – digo en el cumple de Flor ¿son amigos, no?
― Ah si –sonríe – vale la pena ir además –asiento.
― ¡Tía! – una voz chillona proviene del pasillo y yo me doy vuelta para encontrarme con aquella pequeña de cabello castaño claro en dos colitas, su sonrisa y mi perdición.
― ¡Hola mi amor! – y ella corre hacia mí para que yo la abrace y la haga girar varias veces causando su risa
― Te vinimos a buscar para ir a tomar la chocolatada –sonreí.
― ¿Si? ¡Buenísimo! Ya te extrañaba –y ella ríe divertida.
― Pero si nos vimos ayer tontita –y deja un beso en mi mejilla – tía ¿Quién es él? ¿Tu novio? –y largue una carcajada que contagia a él.
― No Pili, si sabes que la tía no tiene novio. Él se llama Pedro, en un tiempito va a estar acá para sanar a nenitos curiosos y lindos como vos.
― Yo soy Pili –y le estira su manito para saludarlo como toda señorita y él ríe divertido, yo solo sonrío.
― Un gusto Pili – le devuelve su saludo.
― ¿Vos sos tan genio como mi abuelito? –Le pregunta y yo rio mordiéndome mi labio inferior.
― Ojala llegue un día a ser tan genio como tu abuelito –le sonríe.
― Bueno… ¿Vamos peque? ¿Y mamá?
― Se quedó con el abuelo hablando de cosas de grande –y bufa, nosotros reímos.
― Bueno vamos a ver entonces… Nos vemos Pedro – asiente.
― Dale, chau preciosa – acaricia una de las mejillas de Pili y sale caminando para la salida.
La agarro distraída a Pili para alzarla y que ella grite divertida, que aproveche a dejarle besos en esos cachetes morfables y caminar con ella en mis brazos hasta donde está su mamá y abuelo.
― Tía –me dice en el oído, mientras me abraza por el cuello. Yo sonrió, la conozco, me está por pedir algo.
― ¿Qué pasa Pipi? – así le digo siempre.
― ¿Despues vamos al quiosco?
― ¿Qué viste en el quiosco que queres?
― Unas figuritas de Pepa la cerdita –sonrío – y mamá no quiere comprarme –su pucherito, me debilidad.
― Bueno, después la tía te va a comprar, pero con una condición.
― ¡Ufa! No me gustan las condiciones –largo una carcajada y beso su mejilla - ¿Qué me vas a pedir vos?
― Un abrazote a cambio de las figuritas y cerramos trato –su sonrisa amplia y que me abrace fuerte, fuerte, fuerte - ¡Ayy, loquita! –la amo, enserio. Deja miles de besos en mi mejilla y yo muerdo mi labio inferior – Te amo pimpollita de la tía.
― Y de mamá – sonrío.
― No, solo de la tía. –ella bufa.
― Bueno, solo porque vos me compras las figuritas y mamá no – una O enorme y hacerme la enojada es mi mejor plan - ¡Mentira! Te quiero mucho, mucho, mucho –y vuelve a abrazarme.
Ella es quien me llena el alma, me hace sentir tan plena, tan alegre.
[Él]
Una de las cosas que más disfruto es los partiditos que organizamos todos los viernes con los chicos, pienso que después de una semana eterna, llega el viernes y el futbol, los chicos y esa manera de distraerme de la facultad, de problemas, etc.
Y hoy no es una excepción, después de ganar 2-1 nos encontramos en el vestuario, terminándome para salir a tomar algo por ahí.
― Entonces le dije que no, que no estaba preparado para esas…boludeces – lo veo a Gas, uno de los chicos morder su labio, porque esta consiente de la cagada que se mandó - ¡Me salió de la nada boludo!
― Yo opino igual… a ver ¿Qué le ven de necesario ir a cenar a la casa de sus padres cuando apenas empiezan a salir boludo? – Fede.
― ¡Pero no podes decirle así boludo! –Me queje mientras ataba el cordón de mis zapatillas– debe ser importante para ella, por algo te lo planteo.
― Porque tiene ganas de joder, eso es seguro. Hace dos meses estamos en algo serio… ¿Al cuarto mes me va a pedir que le pida casamiento? –sonreí negando, mordiendo mi labio inferior – yo la re quiero y todo… pero me parece que se fue a la mierda.
― ¡Vos te fuiste a la mierda, negro! –Salta Santi- como dijo Pepe, debe ser importante para ella, si la queres, tenes que fumarte estas cosas – asiento, de acuerdo con él y es Gas quien se queda pensando por un momento, sabe que estuvo mal.
― Me porte para el culo con ella –llega a la conclusión después de varios segundos.
― Ya fue, mañana hablas con ella y listo, ¡Ahora salida con los pibes! –Fede palmea la espalda de Gastón y choca sus palmas - ¿Qué hacemos? -nos pregunta a todos en general.
― ¿Salen pizzas y birras en casa? –pregunta Santi. Mejor plan no hay, entonces de una aceptamos y quedamos en que nueve y media todos estamos en casa de nuestro amigos para esas pizzas y cervezas, que seguramente se iba a sumar la PS3 y unos cuantos partidos del FIFA 2015, para que no se nos vaya la costumbre.
Somos cinco nosotros, todos amigos de la infancia en donde después de llegar del colegio y merendar la chocolatada que me preparaba mamá nos veíamos todos en “el campito” que quedaba a la vuelta de casa, Gas era el encargado de llevar la pelota roja y blanca ¡bien de gallina, por supuesto! Y ahí sin perder tiempo pasábamos toda la tarde, hasta que escuchábamos a nuestras madres gritándonos desde la esquina para que volvamos a casa: ¡la hora de la tarea llegaba! Y así seguíamos compartiendo de este deporte que nosotros lo veíamos como un juego, de pasar a todos los días, pasamos solamente a los viernes, ya no éramos nenes que podíamos seguir jugando todos los días, teníamos y tenemos responsabilidades, pero lo más importante es que también tenemos y nos hacemos un tiempo para seguir compartiendo, además de las tardes de mate o como hoy, cenas y juegos con la play.
Cuando llegue a casa, me entre a duchar, para después cambiarme para ir a lo de Santi, y mientras esperaba a que se haga la hora me recosté en el sillón, no había parado en todo el día… y a veces esta bueno frenar, el cuerpo te lo pide.
Y la mente también.
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Abajo o en juspauliter.
GRACIAS.
Ayyyyyy, qué lindo, se conocieron!!!!!!!!!! Me encantó este cap Jus
ResponderEliminarme encanto, esta barbara esta historia
ResponderEliminarQue indo capitulo!! me encanta como va la nove, ya quiero que comience mas la historia de ellos jajaj :D
ResponderEliminarSe que es de ansiosa pero quiero que se rucen mas y se conozcan! Asi también podemos conocer la historia de cada uno.
ResponderEliminarMe encanta esta nueva novela!! ;)
Crucen era jaja
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