«Él»
Rodeado de miles de apuntes, trato de recordar todo lo que hoy el profesor me explico y me dio una gran ayuda. Tengo que estar tranquilo, porque se todo, lo entiendo, admito que le puse todo de mí, amo mi futura profesión, y además faltan solo estas prácticas, más entusiasmo y ansias me da para al fin poder ejercer de lo que más quiero y disfruto: salvar vidas a pequeños, aquellos seres que están llenos de inocencia y a la vez con un gran espíritu lleno de alegría y ganas de vivir.
Que empiece a sonar mi celular avisando que había entrado un nuevo whatsapp y que empiece a buscar debajo de cada libro, cada apunte, hasta que lo encontré y me topé con un mensaje de Flor que es especialista en sacarme sonrisas.
“Hola, ¿Cómo anda el futuro Pediatra? No te llamo porque sé que no das más de los nervios, y también sé que me pongo bastante pesada. Así que solo te aviso que mañana espero tu mensaje cuando salgas de aquella clínica. Éxitos, Doc. Te quiero muchísimo, Flora.”
Sonreí.
Sin dudas es lo mejor, muy pocas personas como ella me conocen como ella lo hace, hasta con una mirada ya nos entendemos, es que nos conocemos hace un montón, desde hace bastante tiempo, compartimos tantos momentos.
“¡Flor! Gracias negrita. Mañana bien salga de la Clínica te llamo. Sos eterna, gracias miles. Saludos a Uschi”
Decidí ir por una ducha, pasar todo el día estudiando me consumió, luego fui a la cocina y como era de esperar, al no encontrar nada en buen estado en la heladera, decidí cruzar en frente, que para mí, era la mejor Sandwicheria de Las Cañitas. Volví con mi amado sándwich, para cenar en compañía de la televisión que informaba mediante el noticiero que mañana iba a ser un día cálido, motivo para creer que mañana iba a ser un GRAN día.
Y estaba convencido de que lo iba a ser.
[Ella]
Sentarme en la cama después de exaltarme por un gran susto: “Banda de Garaje” comenzó a sonar con todo lo que da y saque dos conclusiones:
• Agostina ya había despertado.
• Unas tres mañanas de sufrimiento me esperan con ella. Pero sé, me voy a divertir muchísimo.
La vi aparecer por el marco de la puerta de mi habitación, su pijama y sus pantuflas de garras. Me miró divertida para que muerda mi labio inferior y que no dude ni un segundo, que le revolee un almohadón y que la guerra entre risas comience. ¡Gran comienzo de semana!
Acabo de recibir más o menos cinco llamadas de papá, tres mensajes de texto y uno de voz. Así de exagerado, o no tanto.
Sonreí, un poco divertida, pero con culpa. Otra vez llegábamos tarde y la culpable es la que estaba en el asiento de conductor: Agostina impuntualidad.
― ¡Te dije que te apures con el tema maquillaje Agostina! – Se nota mi histeria, mi enojo, pero ella no me da bola, y sigue cantando al son de Camila y “Tu decidiste dejarme”. Bizarra imagen - ¡Hey! Despues báncatelo a Miguel vos. Sabes como es. –Ella rio y ya me ponía de malhumor.
― Antes muerta que sencilla, Polet –Su lema - ni para sacar fotos en un hospital. Relaja Poch, tu papá me ama.
― El tema es que no sé si me ama tanto a mí. ¡Nos va a matar!
― Tu decidissste dejarmeeeeee, tu disparaste primerooooo –Canto desaforadamente. Y mis ganas de llegar ya crecían al igual que el miedo por la reacción de papá.
Llegamos al lugar pactado y en cuestión de segundos ya estamos dentro de la Clínica, esperando a que la recepcionista nos deje pasar, y por suerte no tardaron mucho. Papá es uno de los doctores más conocidos de Buenos Aires, y por eso, su segundo nombre es “responsabilidad” (la cual, no tengo muy en cuenta hoy) Además de ejercer en la Clínica él es Profesor en una de las Universidades de la ciudad, y acá es cuando nos necesita a Agos, a mí y a nuestra cámara de fotos, a pedido de él, presenciaríamos un pequeño acto, y después las practicas que iban a realizar los futuros Médicos Pediatras.
Una carcajada se nos escapó a mi amiga y a mí al recordar cómo el viernes pasado junto al resto de mis amigos llegamos a esta misma Clínica con el fin de divertirnos y hacer divertir a los más pequeños disfrazados de payasos hospitalarios: Martin, el payaso “Tintin”, Tomas y su nombre de payaso “Rulo” por aquellos bucles tan lindos. Anita quien era “Anacleta” y Simón llamándose “Timón”, y claro que nosotras también tenemos nuestro nombre payasesco “Agosta” y “Polent” Hacemos reír con nuestros nombres y chistes fáciles a aquellos pequeños que necesitan un poco de risas y diversión después de tanto sufrimiento.
― ¡Paula! Por fin – Mi papá. Inmediatamente los ojos de todos se centraron en nosotras - ¿Qué paso? ¿Por qué llegaron tarde? ¿Y tu teléfono? Te deje miles de mensajes y te llame…Veinte minutos esperándolas. – Bombardeo y la mire a Agostina que ocultaba una risita.
― Perdón papá, se nos pasó la hora. Y perdón a ustedes por hacerlos esperar –Dije lo último un poco más alto para aquellos estudiantes que demostraban estar llenos de miedos y nervios. Ahora si me siento un poco culpable.
― Es que nos tomamos muy enserio la frase esa de “Los últimos en llegar son los más importantes” –Dijo Agos, y mordí mi labio inferior, para sorpresa la mayoría sonreía, pensé que nos iban a tirar con todo después de hacerlos esperar tanto. Un alivio enorme se presentó en mi cuerpo
― Bueno ahora sí, podemos empezar.
Con cámara en mano, ¡Manos a la obra!
«Él»
El miedo que (no) manejo es enorme. Mi pie da seguidos golpes al piso y no dejo de pasarme una mano por el pelo ya revuelto. No doy más de los nervios, y todavía no empezar me pone aún más ansioso y nervioso. No entiendo a quién están esperando, si el Señor Chaves, y nosotros los estudiantes ya estamos acá ¿Qué necesidad había de esperar a un fotógrafo? ¿Qué necesidad había en que saquen fotos? ¿Acaso no entendían que yo y mis compañeros con fotógrafos nos íbamos a poner más nerviosos?
Me pone de malhumor, la falta de respeto y la impuntualidad, necesito hacer ya las prácticas, para estar más relajado, y dar un respiro.
Fue cuando me iba a ir a quejar con Chaves que vi a dos chicas entrar, una morocha y una castaña clara entrando mientras se reían a carcajadas, la última fijo los ojos a mí y al ver que llevaba su cámara colgada me sentí aliviado.
¡Al fin no tengo que esperar más!
Fueron dos horas en las cuales pude expresarme, defenderme y ser yo mismo, por suerte había dejado los nervios a un lado, y estuve conforme con todo lo que di a mis compañeros y al Sr. Chaves.
― Alfonso – Escuche su voz y de inmediato me di vuelta para acercarme– Quiero felicitarte por el gran proyecto que armaste – Sonríe, gentilmente y yo casi me muero acá no más – Sin dudas, uno de los mejores.
― Muchas gracias señor –No lo puedo creer.
― Y déjame hacerte una petición, si está de acuerdo – Asentí sin tardar ni un segundo –Este viernes quiero que venga a la Clínica, es cuando nosotros estamos en contacto con los pacientes más allá de atenderlos y demás. Se logra un gran clima y quiero que vivas lo que nosotros vivimos, ¿está de acuerdo? Sé que está preparado para hacerlo.
― Claro que sí, señor Chaves. Valoro su gentileza, y este viernes estaré acompañándolo. –Necesito salir de la Clínica para saltar y gritar de felicidad ¡YA! – Muchas gracias.
― Usted se lo ha ganado, sos un muy buen futuro Pediatra, y esto cuando entras en estos ámbitos se valora muchísimo –Sonreí, y extendí la mano en son de saludo, para despedirme y salir fuera.
Fue cuando llego un mensaje de Flor, que la espere, que llegaba para saludar y así almorzar juntos junto a Uschi, su pequeña hija.
Entonces me senté en uno de los escalones que daba ingreso a la Clínica, y observe a las dos chicas, en especial a aquella rubia que no dejaba de reír y lograba sacarte una sonrisa.
Fue cuando noto que la estaba viendo, también, no es boluda, si por poco la ojeo pobre, se dio vuelta para dirigirme una mirada divertida y que me sienta el flaco más estúpido, por eso es que baje la mirada, y volví a subirla, para que todavía mantenga la vista en mí.
Eleve una ceja, y ella te sonrió, casi que morís.
―Vos debes ser el famoso Pedro Alfonso, ¿no? – Dijo, y no entendí nada – Papá vive hablando de su alumno Alfonso y de cómo le pone dedicación y pasión a la carrera – Siguió, regalándome una sonrisa divertida, por eso yo le regale una chiquita. – Ojo, no tenes que decir nada, porque papá siempre dice que tiene que tener una barrera con sus estudiantes – Reí y la morocha que seguía a su lado también.
―Gracias –no sabía muy bien que decir – se ve que habla mucho de nosotros.
― Todos los profesores se descargan con la familia –Dijo ella, divertida.
― No sé si eso es muy bueno –Le sonreí, y me acerque un poco más a ellas – Pedro – Me presente y les estire la mano para saludarlas. No me va mucho esto de saludar dando la mano, pero hay que entrar en papel de futuro medico ¿no? No.
― Agostina y Paula, las futuras fotógrafas impuntuales –Hablo por primera vez la morocha llamada ser Agostina.
― No van a triunfar mucho si son impuntuales –Dije, divertido y Paula un poco que me miro mal. ¡Solo dije la verdad!- Quiero decir… Si se cruzan con un estudiante totalmente nervioso a punto de dar unas prácticas y llegan veinte minutos tardes… Les juro que me estaba muriendo. – Se cómo arreglarla, ¡Vamos Pepito facha! Ellas sonrieron.
―Reconozco que fue mi culpa, y te pido perdón –Dijo Agostina- Pero ¿viste cuando no calculas bien la hora en que vas a tardar en hacer un trayecto? – Asentí, sonriendo a penas.
― Valió la pena los nervios y la espera igual – Ahora dijo Paula – Digo, te fue muy bien, ¡felicitaciones! –No entendía porque había decidido ser fotógrafa cuando su papá era Medico, siempre me había imaginado que los hijos de Chaves serian médicos. Mucha prejuzgues de mi parte.
― Si, la verdad, valió la pena –Dije con una sonrisa. Y en ese momento vi estacionar a Flor con su auto. Sonreí y clave los ojos en la pequeña Uschi, aquella nena quien desde el primer momento que la vi robo mi corazón. –Permiso – Le dije a las chicas para apartarme de ellas e ir a saludar a mi amiga y su pequeña hija.
― ¡Tío Pepe! – Úrsula de tan solo cuatro años, fue corriendo para que llegue a mis brazos y que le de unas vueltas en el aire para escuchar su risa- ¿Cómo te fue tío? ¿Ya sos mi doctor? –Y sonreí.
― Todavía no, pero falta muy poquito –Sonreí y deje miles de besos en su mejilla. Flor se acercó y después de dejar a Uschi en el piso, me hundí en un abrazo eterno.
― Ay, hola amigo –Dijo en mi oído, se separó un poquito y nos sonreímos - ¿Cómo te fue? Me imagino que con esa sonrisa que tenes, increíble – Reí, y mordí mi labio inferior. No podía más de felicidad, en serio.
― Al doctor le encanto boluda, pude hacer las explicaciones bien, y por suerte me relaje. Encima, quiere que venga otra vez para presenciar una reunión con los pacientes que se hacen todos los viernes… ¡Estoy feliz! – Mi sonrisa, la de ella.
― ¡Ay, me encanta! ¡Felicitaciones Pepe! –Volvimos a abrazarnos – Esto se merece un festejo, ¿no Uschi?
― ¡Sí! Mc Donald, mami – Reímos de la pequeña y yo acaricie una de sus mejillas.
― ¿Esas son Pau y Agos? – Pregunto Flor.
― Paula es la hija del doctor Chaves. ¿Las conoces?
― Obvio que sí, están cursando conmigo –Dijo feliz, y no dudo un segundo que se acercó a ellas.
Sí que el mundo es chico.
•••
¡Hola! ¡Ay, que lindo se siente volver al ruedo!
Bueno, obviamente que no les voy a contar nada de la historia, quiero que se enteren ustedes capitulo a capitulo.
Quiero aclarar tres cosas:
- Soy la verdadera Justina, para evitar confusiones de que otra persona haya "hecho un plan macabro, se hizo un twitter llamado juspauliter y esta subiendo novela" ¡OH POR DIOS! (quererlas)
- Con el tema capítulos, intentare subir seguido, no se cuantos por semana y demás. Les aviso esto, porque no quiero dejarlos/as colgadas como varias veces hice (ejeem).
- No se porque dije de aclarar tres cosas, eran dos no más. Sorry.
Agradecer a Sofita, por el diseño del blog, por tu buena onda y por ese entusiasmo que me generas con tus exaltaciones que me ponen "exaltosas" a mi JAJAJA. Gracias enserio, sos todo (y más) y por eso te dedico este inicio.
Y bueno, obviamente para aquellas personas que quieran sumarse a la lista y que le pase capitulo a capitulo solo con dejarme un comentario abajo o en juspauliter alcanza.
Como siempre, espero que me hagan llegar sus opiniones y sugerencias, siempre son aceptadas, más en este inicio.
Nos leemos pronto.
Ya me enganchó esta novela. Me encantó el primer cap. Ojalá puedas subir seguido Jus.
ResponderEliminarMe VOLVISTE LOCA! Soy tu gorda fan desde ya, (aunque ya te lo dije antes de que me digas que publicabas la novela). Tu escritura vale mi exaltación, ni hay que aclararlo.
ResponderEliminarSos todisimoooo. Te quiero un montón! Para todo a tu disposición muchacha
Me encanto, como todo lo que escribiste hasta ahora!
ResponderEliminarYa quiero ir leyendo como van interactuando los personajes pero tienen mas cosas en comun de lo que creen.
Quiero massss