[Él]
Un sonido horrible me despertó, y al caer en cuenta, se trataba de mi celular vibrando en la mesa de luz de madera, que hacia esta vibración aún más insoportable. Refriego mis ojos con ambas manos y me estiro a alcanzar el celular. Once del mediodía y una llamada perdida de mi vieja.
Suspiro, me estiro de brazos y estoy decidido a llamarla para ver porque esa llamada.
Al tercer tono, escucho su voz tan de madre:
― ¡Pedro! Me preocupaste, ¿Por qué no me atendías? –frunzo mi ceño. Hermosa manera de recibir mi llamada.
― Ma, es sábado, es el único día que me puedo quedar un rato más durmiendo. ¿Qué pasa?
― Bueno, que se yo, por ahí ya te habías despertado –muerdo mi labio inferior y sonrío – llamaba para saber si venias a almorzar, pero ni siquiera habrás desayunado –reí, es que no da más de pesada. Enserio.
― Tengo una hora para ducharme, tomar algo y estar ahí. Llevo helado.
― Pero no comas mucho, después no vas a comer la comida.
― ¡Si mamita querida! Nos vemos Ana
― ¡Odio que me digas así Pedro, córtala! –ya sé que odia, por eso se lo digo. Rio divertido
― Te quiero viejita linda. En un rato nos vemos.
― Bueno dale, acordate del helado –reí, mordí mi labio inferior y después corte.
Esta mujer lo es todo, enserio.
Decidido a salir de la cama, fui directo al baño en donde me cepille los dientes y después entre a ducharme rapidísimo, para salir, cambiarme y tomar un vaso de jugo con unas galletitas dulces que habían quedado de ayer cuando compartí merienda con Flor y Uschi.
Sali de casa para casa de mis papás y Francisco, mentalizándome que tenía que tener la mejor de las ondas para que no pase nada incomodante que arruine el almuerzo en familia. Claro que antes de llegar, pase por una heladería artesanal, pedí un pote con cuatro sabores, y ahí sí, al fin llegue. Fue papá quien me recibió con su sonrisa, y yo le regale una mía para que me abrace por un momento y me dé una palmada en la espalda.
― ¿Cómo estas Pepe? –me pregunta mientras entramos juntos a casa, o la que fue en el momento de todos.
― Todo muy bien ¿vos viejo?
― Bien, acá mirando la repetición de ayer, que gracias a tu mamá y a su novela me perdí el final – y en el televisor del living se podía ver el partido que jugo ayer River y en uno de los sillones mí hermano. Ambos fanáticos, pero la que manda acá es mamá, demás esta decir.
― Igual, te queda bien la pollera viejo –me burle de él y me pego suavemente en la espalda para que riamos los tres - ¿Qué haces? –dije en forma de saludo y nos extendimos la mano.
― ¿Todo bien? –asiento.
― ¿Lu y mamá? –pregunto a papá y él embobado con el partido que no pudo ver, y que yo sí, me hace señas con su brazo que están en el patio y salgo a saludarlas.
Me las encuentro en plena charla de plantas, viendo las mismas cuando llego, y sonrío.
― Ah, pero que bombones –les grito y ellas giran enseguida para encontrarse conmigo y que me sonrían.
―Hola nene –me dice mamá y yo me acerco a ellas para saludarlas con un beso en la mejilla - ¿Cómo estas mi amor? –me acomoda el pelo y yo miro de reojo a Lu que me mira divertida.
― Bien ma, todo bien –le sonreí - ¡Te traje el helado!
― ¡Bien! A pedido de tu papá hice ñoquis con salsa rosa y pollo –sonreí.
― ¡La felicidat! –le digo con una sonrisa grande y ella ríe.
― Se nota que mamá te cocina poco y nada. ¡Mira lo flaquito que estas! –sigue ella, y Lucia no para de reír - ¿para cuándo una chef?
― ¡Sabía que iba por ese camino tantas vueltas! –le digo divertido y niego seguidas veces con la cabeza, mientras ellas largan una carcajada - ¿Por qué a ella no le haces lo mismo ma?
― Ah, de eso se encarga tu papá, y hablando de Roma ¿siguen viendo el partido?
― Sí. ¡Como ganamos eh! –digo con felicidad.
― A mí ya me tenía harta y se lo cambie… Casi me echa de casa –y rio.
― Pero la última palabra la tenes vos –le dice Lu y yo asiento sonríete.
Cuando todo esta listo, mamá nos dice que ya nos podemos sentar en la mesa, para suerte de papá ya había terminado el partido, y por eso, ella apago el televisor.
“Es la única hora en la que estamos los cinco juntos, aprovechemos a contarnos nuestras cosas” Miles de veces la escuche decir eso de parte de ella, y claro que como dije antes, ella era la que mandaba en casa, por eso desde hace años se hace esto.
No quiere decir que papá no siga reprochando.
― ¡Muy bien! Me sorprendió, porque cuando termine todo, se me acerca el profesor, y me dice que el viernes me esperaba en la Clínica otra vez, para estar en contacto con pacientes –digo con una sonrisa cuando es papá quien me pregunta cómo me había ido en las prácticas del lunes – aparte me había felicitado y todo, fue muy loco –sonreí.
― Boludo si te habías preparado un montón, como para que te vaya mal –me dice Lu que está al lado mío y me agarra de la mano, yo le sonrío agradecido.
― A Fran le fue mal en el parcial pobre –dice mamá y yo le dirijo una mirada con una sonrisa chiquita – también te habías preparado bastante ¿no? –asiente.
― No tanto como él, eso es obvio –dice un poco molesto.
― Tal vez te jugaron en contra los nervios –le dije, sabiendo que los primeros parciales son los peores.
― Aparte tenes más posibilidades ¿no? –dice papá, después de darle un traguito a su copa de vino. Él solo asintió.
― Prefiero no hablar de esto, sigamos con el relato del hijo perfecto que lo felicito su profesor, dale.
― Fran –murmura Lu suplicándole que por favor, se calme. Quiere un almuerzo tranquilo, como también el resto de nosotros.
― ¿¡Fran qué!? –Eleva su voz - ¡Estoy diciendo solo la verdad! Él ama contar todos sus éxitos, y hacer sentir mal a los demás, y si no es así, siempre se hace la víctima y logra llamar la atención de todos. –me mira fijamente, como yo a él – No sos el único que le pasa cosas buenas o malas, pero claro como hace dos años atrás estabas en un estado casi depresivo por una flaca que no te quería y ahora te va bien todo el mundo te apoya y te felicita por un simple parcial aprobado. ¡No sos el centro del mundo, flaco! –me grita y yo parpadeo, asimilando todo lo que me está diciendo. ¿Esto es real?
Si, demasiado. Y por un momento no me sorprende tanto su actitud. Si sus palabras.
― Vos te quejas de todo, pero mírate… Acabas de arruinar un almuerzo, pelotudo –quiero sonar tranquilo, aunque las ganas de pararme y cagarlo a trompada me sobran
― Sos unos pendejos de mierda –dice Lucia enojada – no les importa nada de nada. ¡Estamos acá eh! ¡¡Hola!! –y nos saluda con la mano irónica – Se cagan en todo. Se cagan en mamá y papá –y por primera vez después de todo esto los veo, y mamá está aguantando sus lágrimas. Mi corazón se vuelve pequeño. Muerdo mi labio inferior y miro a Francisco que tiene sus facciones tan duras que no logro distinguir ninguna expresión.
― Perdón –les murmuro, acaricio un hombro de mi mamá y salgo para el patio.
Un largo suspiro se me escapa cuando mi cara choca con un suave aire fresco y logro relajarme un poco. Veo de lejos aquella hamaca que esta desde que tengo uso de razón y me siento en ella. Saco el atado de mis cigarrillos y al instante prendo uno. Sus palabras vienen a mi mente y me atormento.
“…No sos el único que le pasa cosas buenas o malas, pero claro como hace dos años atrás estabas en un estado casi depresivo por una flaca que no te quería…”
¿Era necesario decirlo? ¿Era necesario recordármelo? Lo peor que lo que acababa de decir no le juega a favor, pero tuve un poco de conciencia (o de respeto) en donde estaba y con quien estaba, no quería arruinar esto más de lo que estaba.
La veo venir y cuando chocamos miradas ella me sonríe a medias y me siento el flaco más culpable del mundo. Muerdo mi labio inferior y me levanto, para tirar mi cigarrillo a medio fumar y abrazarla.
― Perdón… Perdóname, no quería arruinar esto - me separo un poquito de ella para ver sus ojos cristalinos. ¿Algo más horrible de ver a tu mamá mal por tu culpa? –
― Vos no arruinaste nada –me dice acariciando una de mis mejillas.
― No, pero podía haber evitado esto… Te juro que no sabía que le estaba yendo mal, si no evitaba mis comentarios, lo conozco, es obvio que iba a reaccionar así.
― Se pasó de la raya él. –Caminamos juntos para sentarnos en un banco que hace juego con una mesita de jardín – todo lo que te dijo… ¿Se refirió a Vanesa cuando…? –asentí mordiendo mi labio inferior.
― Intente hablar mil veces con él, estando hecho mierda y todo, por todo lo que paso… Pero se nota que no le interesa aclarar las cosas. Y eso está bien, se lo respeto y todo. Pero no pienso dejar que les falte el respeto a ustedes hablando así en la mesa ¿entendes?
― Esta bien hijo –acaricia una de mis manos y me sonríe - ¿vos estas bien?
― Lo importante es que vos, papá y Lu estén bien. –Ella asiente y yo beso su mejilla – voy a irme, tengo que ayudar a Flor con unas cosas para hoy a la noche –eleva una de sus cejas - ¿no te conté?
― ¡Si ya no me contas nada, nene! –y reí divertido.
― Festeja su cumpleaños en la quinta, y me pidió que la ayude con algunas cosas que tiene que llevar –sonríe.
― ¡Qué lindo Pepe! Así que a disfrutar hoy –asiento con una sonrisa – Y te me cuidas, no tomes mucho.
― Tengo que manejar después, ma –ella asiente – bueno… me voy a despedir de papá y Lu
― Dale hijo, vamos.
[Ella]
Cuando me doy cuenta de que me están mirando divertida paro mi baile y largo una carcajada que los hace contagiar a todos y muerdo mi labio inferior para, obviamente que no me importe nada y siguir con mi baile. Digamos que esos dos vasos de fernet y uno de cerveza ayudaron a que mi cuerpo tenga ganas de bailar y que además, se me escape alguna que otra carcajada.
― ¿Estas bien Pochi? –pregunta Anita divertida y yo rio.
― ¡Ree! Hey, dale… ¿Cuándo vamos a ir? Ya son las cinco y dos minutos. –me fijo en mi teléfono y escucho las risas de mis amigos.
― Tenes el teléfono al revés boluda –me dice Agos en medio de una risa y yo me contagio enseguida.
― Dale muchachos, ¡Ya estamos listos para mover la cacerolaaaaaa! –llega Simón que esta igual o peor que yo y me baila por detrás para que yo me sume a ese baile.
Y que no se hable más, porque sabía que si seguíamos acá nos iban a meter bajo la ducha con agua fría. Tomi ayudo a que entre Simón al auto que por poco se cayó, y nosotras las chicas subimos todas al auto de Anita quien condució hasta la quinta en donde Flor festeja su cumpleaños.
― Se me movió todo el labial la puta madre –me quejo al mirarme con un espejito chiquito - ¡Pásame Agos!
A mí me mandaron atrás y ellas iban en otra charlando y cantando, a mi después de tener un poco más de conciencia se me dio por verme en el espejo y encontré mis labios hechos un asco.
― ¿¡El que!? ¡Deja de gritar mujer! –y yo rio divertida.
― ¡El labio! ¡El labial! – Y rio –dale gila, mírame – muerde su labio inferior sonriendo y enseguida me pasa su neceser con todos los maquillajes.
― ¿Falta mucho? No llego. –digo después de unos segundos.
― ¡Pero si ya estás loca! Estas hecha una potra mal –me dice nuevamente y yo niego y muerdo mi labio.
― ¡¡Me meo!!- y ellas largan una carcajada enorme.
― ¡Paula! Sos un asco –dice Anita en medio de una risa – Ya casi llegamos, banca. No me vas a mear el asiento.
― Si no paramos en la ruta –dice Agos divertida y yo hago cara de asco.
― Aguanto –murmuro – HOY SALE GIRA CON LAS WACHAS, LA QUE LLEGAN A CASA SIN BOMBACHA –y me olvide completamente de las ganas de ir al baño. Cantar ayudaba, obvio.
Un camino de tierra y por los costados arboles todos iluminados con flechas que nos indicaban el camino para llegar al estacionamiento. Cuando llegamos, vimos el auto de los chicos y Anita lo para al lado, ellos nos estaban esperando para entrar todos juntos. Es Tomi quien me sonríe al mirarme de arriba abajo.
― ¡Hoy conseguís chongo! –me dice y yo muerdo mi labio inferior para pegarle suavemente una cachetada en una de sus mejillas.
― Cállate, y vamos dale –lo abrazo por la espalda y vamos caminando juntos.
Un hombre alto con traje y un par de hojas nos pide nuestros nombres y cuando le digo el mío y que ellos estaban anotados conmigo él me sonríe a medias y nos hace pasar para caminar unos dos o tres metros y que veamos la entrada de una carpa gigante, en donde la música estaba bastante fuerte y se podía ver a un montón de gente disfrutar de esta. Inmediatamente nos pusimos en rondita y empezamos a bailar divertidos, hasta que me abrazaron por detrás y yo me gire enseguida para encontrarme con Flor y su sonrisa amplia que me contagio a mí y a cada uno de mis amigos.
― ¡Loquita! –me grita feliz y yo rio divertida.
― ¡Feliz cumple! – También le grito y ahora ella es la que ríe divertida. Ella se encarga de saludar a todos mis amigos y por último abrazarse con Agos, quien también le desea un feliz cumpleaños y le expresa lo cuanto que la quiere.
― Hasta las cinco tienen canilla libre, traten de no dejarme sin bebida eh –dice divertida – también en el fondo hay algo para picar por si les da hambre y bueno… Baños a la izquierda, y un patio al fondo, hay una puerta a la derecha –asentimos – y eso ¡Disfruten! –sonreímos.
― Gracias Flor –le digo con una sonrisa – yo desde hace media hora necesito un baño, casi le meo el auto a Anita –y mis amigos junto a ella ríen - ¿Uschi? ¿Se quedó durmiendo?
― Si, cenamos juntas con Pepe – y se da vuelta para buscarlo con la mirada, y cuando lo encuentra le sonríe, él se acerca a nosotros– y después se fue con su papá, chocha que iban a hacer una obra de teatro –rió y yo también
— ¡Buenas! – dice alegre y reparte un beso en casa una de nosotras, y también le extiende su brazo a los chicos - ¿Todo bien? –nos pregunta y varios asienten.
— Todo bien –le digo con una sonrisa.
— Le estaba contando a las chicas que Uschi iba a hacer una obra de teatro –y él ríe, y ella se contagia. Se nota la complicidad de ambos. Yo solo sonrío.
— El padre chocho –dice él y vuelven a reír.
— Bueno chicos, voy a seguir saludando –dice Flor – ¡Disfruten! Vamos que esto recién empieza – grita con entusiasmo y nosotros largamos un grito, aun un poco más entusiasmados que ella.
Los chicos van directo a la barra, Pedro se pierde en la pista y yo les pido suplicando casi de rodillas a las chicas que me acompañen al baño, y ellas ríen, para después, ir juntas para el baño en dirección a lo que Flor nos dijo anteriormente.
La melodía de wake me up de uno de los artistas que más disfruto se empieza a sentir y mi cuerpo (y mente) me obliga a ir a bailar a la pista, por eso es que arrastro del brazo a Agos, que arrastra a Anita para ir juntas y disfrutar de esta canción bailando: una de las cosas que más disfruto y mucho más si es con amigos. Veo a Tomi y Agus acercándose con unos pasos alocados que me hacen reír y por detrás Simón con unos tres vasos para nosotras. Le sonrío y lo ayudo para que todos los Campari estén sanos y salvos. Y que cuando empiece de nuevo la parte remix empecemos a bailar todos.
Ahora no nos importan tanto los vasos.
Siempre tuve presente la teoría que cerrando los ojos uno disfruta más de las cosas. Por algo cerramos los ojos cuando besamos ¿no? O cuando queremos sentir los latidos del corazón de aquella persona con la que estas abrazada, o cuando queremos recordar el perfume de una persona. También cerrando los ojos, de la música se disfruta más. Bailo con mis ojos cerrados y rio cuando choco con otra persona, pero ni me limito a abrirlos. Es cuando la canción lenta… si, porque Flor también es romántica, y yo puedo bailar sola, no hace falta bailar un lento con un pibe, al menos para mí no, la canción termina y yo abro los ojos, giro en mi eje y no encuentro a ninguno de mis amigos. Frunzo el ceño y me decido a buscarlos.
Encuentro la puerta del patio y salgo para ver si están ellos, pero solo me encuentro con una parejita que parece años no se besaban, dos chicas con sus celulares, otra pareja fumando, y un chico con su cabeza a gachas que la sube enseguida como si se hubiera dado cuenta de que lo estaba mirando, y cuando choca sus ojos con los míos me doy cuenta que es Pedro.
Sonrío a medias y me acerco a él para sentarme en uno de los escalones al lado de él.
— Parece que no soy la única a la que dejaron sola –sonrío chiquito y lo veo asentir.
— En realidad salí a fumar –y me muestra su cigarrillo. Yo frunzo el ceño.
— No sabía que fumabas –se me escapa – digo… tampoco tendría que saberlo, pero –y el rie.
— Si, es raro –me mira y lo miro. Yo asiento con una sonrisa – estoy trabajando en este tema-lo miro – en dejarlo –asiento.
— Si yo también –muerdo mi labio inferior – igual, no es algo que me enloquezca –digo divertida – supongo que lo hago para “seguir la moda”
— ¿Y eso? ¿Cómo sería? –pregunta con una sonrisa.
— Cuando una de mis amigas me dijo que pruebe le dije que no, estaba re negada con el tema de fumar cualquier tipo de cosa… supongo que resultado de un lavado de cabeza por parte de papá –y reímos los dos – después, como todo, te empieza a dar intriga y bueno… probé y acá estoy. Pero no lo tomo como un vicio –él asiente.
— Eso está bueno, si lo podes manejar –sonríe.
— Si bueno… mis viejos no saben, creo que me matan. Y sí, tengo veintitrés años –ríe – un padre doctor y una madre nutricionista mmm no, no es buena combinación.
— ¡¡Uff!! –dice y reímos –mis viejos de alguna manera supieron etenderlo. Cuando Francisco, mi hermano empezó a fumar, pobre, lo volvieron loco. Después empecé yo, y ya no me dijeron nada
— ¡Vos estabas esperando a que descubran a tu hermano! –lo acuse y él rio divertido
— Obvio –reímos – no, mentira. Yo en esa época había probado, pero no me interesaba –asentí - ¿vos tenes hermanos?
— Gonza de diecinueve y Delfi dos años más grande que yo –asiento.
— La mamá de esa preciosa que el otro día llego a la Clínica –sonreí.
— Pilar… la amo, te juro –y él me sonríe- no sé si lo notaste en esos cinco minutos pero es como mi debilidad – nos sonreímos los dos.
— ¡Pochi! – gritan y enseguida veo a Agos caminar rápido a nosotros.
— Hey, los estaba buscando ¿Dónde andaban forros? –dije divertida y ella me sonrió a medias. Vi como una lagrima caía en su mejilla y enseguida me pare, preocupada.
— Los chicos boluda… Los chicos volcaron con el auto.
•••
¡Hola!
No pensaba volver tan rápido... SE ME QUEMO EL CARGADOR DE LA PC, SI ESTOY MEADA POR UN MAMUT.
Decidi agarrar la pc del colegio que anda para el culo digamos que no se cuanto durara mi amor hacia esta, asi que no se cuando nos volveremos a leer.
Intentare pronto asi no los dejo tanto tiempo con la intriga.
Capitulo dedicado a Sofita, porque ella es todo, MIL GRACIAS. Te quiero a lottt.
Espero sus comentarios como en cada uno de los capitulos que van a venir.
Gracias por leermeEEEEEEE.
tw. juspauliter
Qué hermoso cap Jus!!! Ojalá te arreglen pronto tu compu, está buenísima esta historia.
ResponderEliminarQue lindo capitulo! por fin se encontraron! jajaa ojala pronto arreglen tu compu asi te leemos! besos
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarME DEJASTE HELADA!!!! como que volcaron? Estaba todo tan lindo y aayyyy, carajooooo, en enfriaste jajajj.
ResponderEliminarGracias por la dedicación te quiero so muchhhh!
Que lindo conocer mas de esta historia! Duda: en que momento desaparecieron y volcaron??? Como puede ser? Quiero seguir leyendo!
ResponderEliminarbuenísimo, esta barbara esta historia, escribis muy lindo
ResponderEliminar